Estos son los 7 mejores alimentos para bajar el colesterol

Con la llegada de las bajas temperaturas algunas personas buscan consumidor comidas de alto nivel calórico, perjudicando los niveles de colesterol en la sangre.

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La alimentación es clave en la prevención de patologías asociadas a niveles elevados de colesterol, como enfermedad cardiovascular. Avena, legumbres y tomate, son parte de la lista de los alimentos “anti colesterol”.

Ya llegó el otoño y con el frío llegan también las ganas de comer un poco más. En estos meses, se tiende a preferir comidas más pesadas y calóricamente densas. Sin embargo, esto no tiene que significar elegir alimentos poco saludables. Si se disminuye, o elimina, el consumo de frutas y verduras, reemplazándolos por grasas y carbohidratos de mala calidad, se puede estar en riesgo de alterar los índices de colesterol.

Laboratorio Nutrartis, creador de Cardiosmile, un producto basado en fitoesteroles para reducir el colesterol naturalmente, busca contribuir a mejorar la salud cardiovascular de los chilenos. Para eso, elaboró junto a la nutricionista Antonieta Latorre, una lista de 7 alimentos recomendados para incorporar en una alimentación “anti colesterol”.

“Es muy importante ingerir alimentos funcionales en el día a día, ya que estos contienen diferentes componentes bioactivos los cuales ejercen beneficios sobre la salud, en este caso el beneficio de disminuir el colesterol”, asegura Antonieta Latorre.

1. Legumbres: la estrella de estos meses e imprescindibles en una alimentación saludable y balanceada. Algunos fitoquímicos de las leguminosas están implicados de forma directa en la reducción del colesterol sérico y en la prevención de la formación de la capa de ateroma que degenera en enfermedades cardiovasculares. Las lectinas favorecen el transporte de colesterol sanguíneo y su metabolismo y reducen así el riesgo de acumulación en las paredes de las arterias. Las saponinas disminuyen la absorción de colesterol en el tracto digestivo, por lo que su aportación también es beneficiosa. Además, las legumbres tienen fibra e isoflavonas con efectos positivos demostrados en las dislipemias.

2. Avena integral: Es un cereal rico en proteínas, lípidos, vitaminas, minerales y fibra soluble, entre las que se incluye el beta-glucano. Esta, en cantidades adecuadas, puede contribuir a disminuir las cifras de colesterol sanguíneo, así como a controlar la glucosa plasmática postprandial y la respuesta insulínica. Numerosos estudios señalan que el consumo de un mínimo de 3 g/día de beta-glucano de forma regular, como parte de una dieta con un bajo contenido en grasa saturada y colesterol, puede contribuir a disminuir el riesgo de enfermedad coronaria.

3. Frutos secos: Especialmente ricos en nutrientes beneficiosos y esenciales para nuestro organismo al contener vitaminas (como la vitamina E), minerales (como el selenio, fósforo, magnesio y calcio), ácidos grasos monoinsaturados y poliinsaturados, fibra y antioxidantes. El consumo de los frutos secos está asociado con la disminución del colesterol total y LDL colesterol, por sus propiedades antioxidantes, que tienen un efecto protector contra enfermedades cardiovasculares.

4. Fruta: Es un imprescindible de una alimentación balanceada. Principalmente por su contenido de agua, fibra y antioxidantes, se ha asociado a una mejoría de algunos de los parámetros biológicos que modifican el riesgo cardiovascular, como el colesterol total, colesterol LDL (malo) y la presión arterial. Las frutas que contienen mayores cantidades de antioxidantes son Calafate, maqui y murtilla.

5. Tomate: Por su contenido de licopeno. El licopeno es el cual le da su tan característico color rojo, este ha demostrado tener un efecto hipocolesterolémico, además de muchos otros beneficios para la salud.

6. Proteína de soya, tofu, miso y tempeh: Por su contenido de isoflavonas donde se menciona en estudios la disminución de colesterol total y LDL.

7. Aceite de oliva extra virgen: Contiene vitaminas como la A y E, además de ácidos grasos monoinsaturado y sustancias antioxidantes. Estas tienen numerosas funciones biológicas que benefician el buen estado de salud, como acción protectora frente a los radicales libres y peróxidos (previenen la aterosclerosis y la artritis), disminuyen los niveles plasmáticos de colesterol LDL (malo) e incrementa el HDL (bueno), disminuyendo el riesgo cardiovascular.