Comunidades que se Cuidan: Proteger la Infancia desde la Comunidad

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  • Por Marcelo Sánchez
    Fundación San Carlos de Maipo

“Comunidades que se cuidan” es un sistema desarrollado por la Universidad de Washington hace más de 2 décadas, que  guía a las comunidades a través de un proceso  que busca reducir factores de riesgo y crear factores protectores para el desarrollo positivo de los niños con una metodología en base a información local, participación comunitaria y decisión en torno a objetivos y resultados.

Recientemente un ensayo científico riguroso en Estados Unidos demostró que los jóvenes de las comunidades bajo el modelo tenían entre un 25% y un 33% menos de probabilidades de tener adicciones  y comportamiento delictivos que los de las comunidades de control. Hace casi 5 años, con la asistencia técnica del SDRG de la Universidad de Washington, la Fundación San Carlos de Maipo implementa el sistema en 3 comunas  de la Región Metropolitana, impactando directamente a más de 20 mil familias.

El modelo preventivo fortalece las capacidades de los vecinos, contribuye a organizarlos en un Consejo Comunitario que forma distintas coaliciones entre las organizaciones y líderes locales, quienes elaboran un plan de acción en base a prioridades que detectan a través de una encuesta juvenil aplicada cada 2 años y que es la base para la fijación de objetivos y metas que se asocian a la oferta disponible de programas y estrategias con evidencia.

El protagonismo de la sociedad civil es el ingrediente que permite garantizar la sostenibilidad necesaria para un trabajo que es de largo plazo. En efecto, los modelos que tienen su ejecución en la institucionalidad del Estado o en el Gobierno Local son vulnerables a los cambios políticos y muchas veces la alternancia  en las autoridades afecta la continuidad del trabajo social. Por ello que “Comunidades que se Cuidan”, aunque dialoga con el Estado, es un sistema liderado por los vecinos, que asumen la corresponsabilidad en buscar el mayor potencial para sus hijos.

Es importante que cuando se piensa en la creación de sistemas de alerta temprana se conozcan estas experiencias para avanzar en la masificación de buenas prácticas, que cuentan con resultados y que son sustentables en un trabajo comunitario, que brindan un espacio de participación real a la sociedad civil y que además son costo eficiente para el Estado.

Un dato no menor es que por cada dólar invertido en el sistema se devuelven $5,31 por menor ingreso al sistema penal, menores tasas de victimización  y disminución de  costos de atención médica, entre otros. La Prevención desde la comunidad puede transformarse en un sistema efectivo para la protección de la Infancia.

 

 

* Por Marcelo Sánchez
Fundación San Carlos de Maipo