Contraloría detecta millonario sobrepago del Ejército en compra de 2 helicópteros

Los antecedentes de esta fiscalización fueron remitidos al Ministerio Público, que iniciará una indagatoria penal. La institución señaló que la fiscalización del organismo no consideró el equipamiento requerido para las aeronaves que es lo que aumenta su precio.

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La Contraloría detectó un eventual sobreprecio en la compra de dos helicópteros por parte del Ejército, por un monto que bordea los US$ 8,6 millones, como también en repuestos con una sobrevaloración superior a los US$ 400 mil.

Según publicó este miércoles La Tercera el informe del organismo fiscalizador de las instituciones del Estado emitido el 26 de abril pasado, da cuenta de una auditoría y examen de cuenta de los pagos efectuados por la Brigada de Aviación del Ejército (Bave) entre los años 2015 y 2017 a la empresa C&M World Enterprises Corporation.

La firma pertenece al agente Virgilio Cartoni Maldonado, quien durante el mandato del entonces comandante en jefe, Juan Miguel Fuente-Alba, se consolidó como uno de los principales vendedores de este tipo de implementos a la institución castrense y que es investigado por la fiscal Ximena Chong, en el marco de una causa que involucra a otros proveedores.

Los antecedentes de esta fiscalización fueron remitidos al Ministerio Público, que iniciará una indagatoria penal.

EJÉRCITO RESPONDE

Desde el Ejército aseguraron al diario que el trabajo metodológico usado por Contraloría no consideró una serie de detalles que justifican por qué se pagó un valor que el organismo considera excesivo y que solicitarán reconsiderar el dictamen, ya que el plazo de 10 días de respuesta a las observaciones no les permitió entregar una explicación satisfactoria.

Gran parte de la información, recalcan, pone en riesgo la seguridad del Estado, por lo que sólo será derivada, bajo estricta reserva al ente fiscalizador.

En el resumen ejecutivo del dictamen se detalla que en el marco del Proyecto Rotor del Ejército, que establecía la compra de 10 aeronaves y sistema de autoprotección, esta rama de las Fuerzas Armadas compró dos helicópteros entre los años 2013 y 2014 a Eurocopter S.A. y Airbus Helicopters, respectivamente.

Ambas empresas son representadas en Chile por C&M, que es la empresa del agente Cartoni.

La resolución también consigna que por los aparatos se pagó un total de US$ 57.440.535, “en circunstancias que requerida información a la Fuerza Aérea de Chile se verificó que esa institución cotizó el mismo tipo de aeronaves en los años 2010, 2015 y 2016 por una cifra total de US$ 48.786.145, evidenciándose de esta manera un eventual sobreprecio de US$ 8.654.386, remitiéndose estos antecedentes al Ministerio Público”.

Donde la Contraloría sí le da la razón al Ejército es respecto de la imputación de haber adquirido un helicóptero modelo AS532 AL + “Cougar” que no cumplía con el requisito de ser nuevo. Aquí la institución comprobó que no se estaba frente a un aparato con 85 horas de vuelo, sino con 85 aterrizajes, que hacen un total de 94 horas con 40 minutos en traslados y que corresponden a “los vuelos realizados con el Ejército de Chile en su proceso de aceptación” del material que finalmente fue comprado.

La institución castrense también desestima en su respuesta que en los hechos C&M haya representado a Eurocopter S.A. y a Airbus Helicopters en la adquisición de las aeronaves Cougar, ya que, señala, Cartoni Maldonado solo entregó una carta de presentación, pero “los contratos respectivos fueron firmados directamente entre el Fisco-Ejército de Chile y Eurocopter S.A. y Airbus Helicopters”.

Añade que “los precios de las aeronaves fueron elaborados por las citadas empresas y no por su representante, en el caso C&M”.

EXPLICACIONES

La Tercera consultó el tema con autoridades del Ejército y el Ministerio de Defensa. En ambas instituciones sostienen que hay problemas en la forma en que Contraloría hizo el cálculo de los dineros pagados.

El contralor del Ejército, general Jorge Peña Leiva, recalcó que están “trabajando en una reconsideración con la auditoría, derivado a que ahora tenemos mayor tiempo para poder requerir la información oficial a los fabricantes y a todas las organizaciones para poder demostrar que la diferencia de precios en la adquisición de los helicópteros del Ejército, con la cotización que la auditoría tuvo a la vista, no implica un porcentaje elevado, de tal manera que pudiese tender a algún llamado sobreprecio”.

Sobre el porqué la conclusión de la unidad de fiscalización es tan diferente de la percepción del Ejército, afirmó que en el breve plazo de respuesta no pudieron desplegar toda la información: “Vieron que eran helicópteros que tenían obviamente las mismas características en términos generales. Pero el detalle de todo el equipamiento no se evaluó y tampoco nosotros los incorporamos en la respuesta, porque no teníamos los antecedentes”.

En esta misma línea, el general Gustavo Núñez, comandante de la Brigada de Aviación del Ejército, destacó que “los helicópteros tienen un precio base y hay una serie de equipamientos con características especiales, que pueden ser muy caros y que tienen que ver con el blindaje, con la capacidad de electroóptica que tengan, de ocultamiento, las capacidades de apoyar a la población en caso de desastres para poder levantar carga. Hay una serie de cosas que van en el precio base que no se cotizan generalmente”.

En tanto el subsecretario de Fuerzas Armadas, Juan Francisco Galli, recordó que Defensa suscribió hace pocas semanas un convenio con Contraloría para que los asesoren respecto de cómo subsanar las observaciones de todas las auditorías realizadas en el sector entre los años 2016 y 2017.

“Aquí hay dos opciones: si hubo un error en el proceso, lo que corresponde es investigar y sancionar, y si hay una irregularidad, lo que corresponde es informar al Ministerio Público para que se investigue. Pero hay otra alternativa, y es que en realidad la diferencia de precio tiene una justificación razonable que no se supo explicar y eso puede entenderse, porque hubo 10 días de respuesta. Hay que esforzarse en dar una respuesta que el contralor considere suficiente”, afirmó.

También destacó que desde el año 2016, el Ejército negocia directamente con proveedores, sin intermediarios, “de modo que no aparezca alguna intervención negativa para la ciudadanía”.

A su vez, la empresa Airbus Helicopters explicó que el “el Ejército de Chile opera 10 helicópteros H215M, de los cuales los últimos dos fueron comprados en 2013 y otro en 2014. Los precios de las aeronaves, en esta compra, como en cualquier otra de estas características, dependen de diferentes factores, tales como modelo, año de fabricación, plazo de entrega, configuraciones y condiciones de contrato. Por lo tanto, los valores pueden variar dependiendo de esas condiciones y no son comparables sin considerar esas variables”.

“Airbus Helicopters se relaciona de manera directa con sus clientes en Chile, incluido el Ejército. Y desde el 2015 ya no trabaja con la empresa C&M. Airbus está disponible para responder todas las consultas, tanto de sus clientes como de las entidades fiscalizadoras”, concluyó.