La modalidad financiera poco conocida: Te lo compro, te lo arriendo y te lo vendo

Leaseback es una excelente alternativa para pymes que cuentan con activo fijo (inmuebles, vehículos) y poco capital de trabajo, para darle movilidad o flexibilidad al negocio.

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A los emprendedores se les hace muy difícil el acceso al financiamiento, y ni hablar cuando tienen deudas tributarias o se encuentran en Dicom. Existen muchas buenas ideas y ejecutores con talento, pero la mayoría de las veces la liquidez necesaria para emprender o seguir con su negocio, hace que buenos proyectos queden en el camino.

Es por esto que CFC Capital, expertos en financiamiento para pymes y emprendedores, ofrecen un innovador y poco conocido instrumento financiero que han denominado “Te lo compro, te lo arriendo y te lo vendo”, cuyo beneficio principal es transformar un activo fijo (a veces también llamado activo inmovilizado) en liquidez.

“En palabras simples, por ejemplo, si una pyme tiene deudas o necesita capital y tiene bienes como camiones, inmuebles o máquinas, viene a la CFC Capital y hace una operación de leaseback que consiste en que por medio de un contrato le compramos los camiones y se los arrendamos, la pyme queda con toda la plata en efectivo y paga una cuota mensual de arriendo por los camiones y los sigue trabajando. Incluso, con el efectivo puede comprar más camiones o maquinarias y al final del contrato paga una cuota más igual a las anteriores y compra los camiones nuevamente”, explicó Francisco Goycoolea, gerente comercial de CFC Capital.

El leaseback es una excelente alternativa para pymes que cuentan con activo fijo (inmuebles, vehículos) y poco capital de trabajo, que es el que le da movilidad o flexibilidad al negocio. También se utiliza para consolidar invertir en nuevos equipos o refinanciar deudas, y lo más importante, financiar nuevos proyectos.

En cuanto a cómo se determina el valor de un activo, esto se hace mediante un tasador independiente que establece el valor comercial del activo, el que se pondera según el mercado secundario del mismo y el deterioro que puede sufrir en el tiempo. Junto con aquello se realiza un análisis financiero de la empresa, para determinar su capacidad de pago mensual, de esta forma se establecen la cantidad de rentas de arrendamiento y condiciones especiales en caso de los refinanciamientos de pasivos.

“Las empresas que pueden contar con este financiamiento, deben tener una antigüedad mínima de 6 meses, pero el programa de CFC para pymes y emprendimientos contempla la evaluación caso a caso porque se pueden hacer excepciones según los proyectos en carpeta”, finalizó el ejecutivo.