Llegó el “sobre azul”: Chilenos son los que tienen peor reacción ante un despido en la región

Estudio realizado sobre países de Latinoamérica en que se consideró el escenario económico local y el nivel de crecimiento de cada escenario.

1080

Es normal que en algún momento de su carrera profesional un trabajador deba afrontar un caso de despido. Sin embargo, éste sigue siendo un tema tabú en Latinoamérica y muy pocas personas saben cómo enfrentar un proceso de reinserción laboral de forma efectiva.

DNA Outplacement, compañía multinacional especializada en coaching ejecutivo, reinserción y transición laboral, realizó un estudio a nivel regional sobre las reacciones y estados de ánimo frente a una desvinculación. Chile es el país en que más sorpresa causa el despido. El bajo desempleo y la estabilidad laboral del país es un escenario que no prepara a los ejecutivos para esta noticia. Es así como un 57% de los encuestados afirma estar enojado frente a la noticia, mientras que  un 59% de ellos no la esperaba.

La directora de DNA Outplacement, Isabel Carrasco, comenta que estos resultados se explican porque la idiosincrasia del chileno es más rígida y menos preparada para los cambios que se viven actualmente.

“La estabilidad económica del país le permite a las empresas crecer mucho y despedir poco, pero cuando esto último sucede, se evidencia que las personas no están preparadas y que tampoco se lo esperaban, quedando – en la mayoría de los casos – en estado de shock e impotencia, los cuales se terminan por trasformar en enojos”, señala Carrasco.

En Brasil es dónde más ejecutivos dicen haber presentido el despido. La crisis económica y estructural que vive el país coloca al brasileño en un escenario donde las reestructuraciones y la baja en inversiones son pan de cada día, por lo que una desvinculación no es una situación desconocida para ellos. Esto explica que un 60% de ellos haya intuido la desvinculación y que un 45% se encuentre motivado para asumir el periodo de transición laboral, el más alto de la región.

En Colombia el bajo nivel de feedback entregado a los ejecutivos por parte de los superiores, sumado a una escasa visión del negocio a nivel general, provoca que sean sorprendidos por un el despido y que un 38% de ellos se encuentre deprimido por la noticia y declaran encontrarse sin ganas de retomar la carrera. Mientras que en Perú lo asumen como una parte natural de la vida laboral.