Ivette Vergara reveló que un fotógrafo intentó drogarla para abusar de ella

Todo se dio cuando el matinal del “9” hablaba de las denuncias realizadas por actrices en contra del director de teleseries Herval Abrau, tras el reportaje emitido por Revista El Sábado de El Mercurio.

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Esta semana el tema en los matinales de televisión es “las denuncias por acoso sexual en contra del director Herval Abreu”, quien es acusado por parte de siete mujeres.  Incluso dos actrices revelaron haber sufrido acoso: Catalina Bianchi por parte del actor Roberto Farías  y la actriz Arantxa Bodehöfer quien interpretó a Macarena Garay en “Papi Ricky”.

Este lunes Mucho Gusto de Mega, habló el tema. Mientras dialogaban los panelista, Ivette Vergara confesó que, cuando tenía 22 años y trabajaba como modelo,  un fotógrafo la drogó para intentar sobre pasarse con ella.

“Y en el momento que empezamos a hacer las fotografías, me ofrece un vaso de bebida. Y yo, ‘perfecto’. Estaba el vestuarista, él y yo. Y en un minuto el vestuarista dice ‘ya estamos, son las últimas tenidas y estamos ok’. Perfecto. Yo ya había hecho varias sesiones de fotografías con él antes. O sea, no lo venía recién conociendo. Había trabajado prácticamente un año con él, comenzó diciendo la pareja de Fernando Solabarrieta.

Luego indicó que tal sujeto intentó ofrecerle un vaso de bebida. “En esa sesión me ofrece el vaso de bebida. Yo estoy posando para la cámara. Y de repente empiezo a ver todo como estrellitas, puntitos, puntitos, puntitos. Y yo vivía con una amiga. Te estoy hablando que tenía 20, 21 años. Vivía con una amiga y ella vivía muy cerca. Y alcanzo a llamarla por teléfono, no existían los celulares, y ella estaba con un médico, que era su pareja, y me dice textual: ‘Te echaron coca en tu bebida’.

“Uno no tiene cómo darse cuenta, porque uno confía. Además, era un conocido. Cuando me ofrece un vaso de bebida, yo lo tomo y me empiezo a sentir, no sé, habrá pasado media hora, pero me acuerdo que estaba parada y empiezo a ver todo negro con puntitos. Y ahí me tira en el sillón y me empieza él a sobajear los pies y después el tobillo. De ahí yo me incorporo de lo mareada que estaba, pero nunca perdí el conocimiento, yo creo de la adrenalina que tenía en ese minuto. Entre la adrenalina y el miedo, hizo que no me durmiera y que estuviera a la defensiva y al poco rato llega mi amiga a buscarme.

Respecto al no denunciar al fotógrafo, Vergara indicó que “Yo nunca lo denuncié, porque no se usaba en esa época. Pero de ahí dije ‘nunca más’. Tampoco me atreví a hablar. Entonces, ojo, en esa edad es un perfil. Ojo con el mundo de la publicidad también”, sentenció.

La pena que tiene mal a Ivette Vergara