Víctimas de Karadima: “El Papa nos pidió formalmente perdón a nombre propio y de la Iglesia”

Cruz, Hamilton y Murillo leyeron una declaración conjunta en la que reconocen y agradecen el gesto y generosidad del Papa al escuchar sus testimonios, y enfatizaron que fue él mismo quien les pidió sugerencias respecto a cómo abordar esta situación.

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“Esperamos que el Papa transforme en acciones ejemplares y ejemplificadoras sus cariñosas palabras de perdón. De no ser así, todo esto será letra muerta”, sentenciaron este miércoles las tres víctimas del caso Karadima a los que Francisco invitó al Vaticano para escuchar de su propia boca los abusos sexuales a los que fueron sometidos por parte del ex párroco de El Bosque.

Por medio de una declaración que leyeron ante la prensa que cubre las actividades de la Santa Sede, Juan Carlos Cruz, James Hamilton y José Andrés Murillo, manifestaron su agradecimiento por el trato amigable y generoso recibido de parte del Sumo Pontífice de reunirse con ellos en forma individual y luego en conjunto para conocer su sentir al respecto y sus demandas para que miembros de la iglesia no sigan realizando o encubriendo estas prácticas.

“El Papa nos pidió formalmente perdón a nombre propio a nombre de la iglesia universal”, señalaron en el comunicado leído en español e inglés para las decenas de medios chilenos y extranjeros presentes.

Añadieron que “reconocemos este gesto y la enorme hospitalidad y generosidad de estos días”, subrayando que esa actitud dista mucho de lo vivido por ellos desde que denunciaron al clérigo hace diez años, período en el que “hemos sido tratados como enemigos por denunciar abusos en la iglesia, porque luchamos en contra del abuso sexual y el encubrimiento”.

Destacaron la “conversación respetuosa y franca” con Jorge Bergoglio “sobre temas difíciles como el abuso sexual, el abuso de poder y sobre todo el encubrimiento de los obispos chilenos”, como también, “del ejercicio patológico e ilimitado del poder, que es piedra angular del abuso sexual y del encubrimiento”.

Asimismo subrayaron que “le expresamos que la iglesia tiene el deber de transformarse en aliada y guía en el mundo respecto de la lucha contra el abuso y de ser refugio para las víctimas, cosa que hoy no ocurre”, aunque marcaron una excepción respecto de sacerdotes, religiosos y religiosas “comprometidos con la dignidad de las víctimas y la justicia. Personas honestas, valientes, que han logrado avances en esta lucha, son muchos e imprescindibles”.

Recalcaron que Su Santidad se mostró “muy receptivo, atento y empático” durante las conversaciones, lo que para los denunciantes de Fernando Karadima fue muy significativo y propició la generación de sugerencias que les enviarán en los próximos días.

También manifestaron sus agradecimientos a monseñor Jordi Bertomeu, quien estuvo en Santiago recogiendo los testimonios de ellos y de otras víctimas de abusos como las del caso Maristas, y “que por encargo del Papa nos ha acompañado y ha sabido transformar esta estadía en algo constructivo”.

Finalmente, dijeron que el Sumo Pontífice “nos pidió nuestra opinión acerca de aspectos concretos y también teóricos del tema. Le expresamos la gravedad del encubrimiento del abuso, porque lo sostiene, lo replica, lo hace impune y favorece la creación de redes de abuso dentro y fuera de la iglesia”.

“QUE LA IGLESIA NO SIGA APAGANDO INCENDIOS”

Consultados sobre sus impresiones personales del diálogo con Francisco, señalaron que éste abre un camino de esperanza para que las víctimas sean acogidas y que se investiguen, sancionen y prevengan este tipo de delitos hacia los feligreses.

“Lo primero es identificar la raíz del problema que es por qué hay abuso sexual en la iglesia, segundo que ante la ley debemos ser todos iguales. Por otro lado, empezar un proceso profundo, creemos, en la prevención, investigación, la justicia y reparación del abuso para transformarse nuevamente la iglesia en la casa del que requiere la defensa del que requiere la acogida, la justicia y no seguir apagando fuego como un bombero sino la que prevenga todos los incendios”.

Asimismo, Juan Carlos Cruz manifestó que las tres horas que estuvo con el Santo Padre lo llevaron a la conclusión que “creo que lo peor aquí es quienes informan mal al Papa. Creo que él no mintió, creo que de verdad estaba mal informado”, añadiendo que no le preguntó directamente por la carta en la que denunció al obispo de Osorno, Juan Barros, como encubridor de Karadima y que se supone que nunca llegó a sus manos, pero que sí le relató el contenido de ella.

Por último, Hamilton llamó desde Roma al Presidente Sebastián Piñera a que saque adelante la ley que declara imprescriptibles los delitos de abuso sexual contra niños, niñas y adolescentes.

“Le pido al Presidente de la República que, como lo está haciendo, tome la decisión más sabia y en  favor de las víctimas que lo necesitan, para la paz social y la de su corazón, sobre la imprescriptibilidad del abuso sexual de menores y adolescentes y espero que los demás países en el mundo que no la tienen, empiecen a pensar primero en las víctimas y no cometer errores de acusar a inocentes”.