Obra que alude al cuerpo de la mujer como territorio llega a la Sala Juan Radrigán

La violencia de género, la sororidad, el poder y el femicidio conforman el puzzle de “La Torre”, adaptación de la novela “La Condesa Sangrienta” de la poetisa argentina Alejandra Pizarnik, que es dirigida por la joven actriz Stephie Bastías.

600

Un relato contingente que innova al presentar la amenaza que se cierne sobre un grupo de sirvientas como producto del poder de otra mujer, es la propuesta que trae con su estreno el montaje “La Torre”.

Esta versión chilena de la vida de la tristemente célebre aristócrata húngara Isabel Bathory, autora de cerca de 630 asesinatos y la realización de grotescos rituales para preservar su juventud, trae a la reflexión la discusión feminista.

“No proponemos el rol femenino cómo algo débil ni frágil, sino como la cotidianidad de mujeres reales que pese a sus contextos vulnerables son capaces de decidir sobre lo que aman y desean”, plantea la joven directora y actriz, Stephie Bastías.

Por otro lado, añade la realizadora de adaptaciones de Strindberg como «El pelicano» (2016) y «My name is Maria» (2017) sobre un texto de Dario Fó, “creo que la figura de poder siempre se ha asociado con el hombre y el giro que le otorga al montaje el poder desmedido de la condesa habla de otras presencias misóginas”.

Esta ficción transcurre en un idioma apócrifo que ni es español, ni es urálico, puesto que podría suceder en cualquier tierra, cualquier cocina o ninguna, sostiene Bastías, al igual que destaca que  el casting de actrices bajo este precepto, no pertenecen al canon de sirvientas ni condesas.

“Podría ser cualquier espectadora. Es el fenotipo que podemos ver en cualquier calle local, los cuerpos de cada actriz no son una apología a la talla europea, las vemos robustas, morenas y trigueñas que también te vinculan con el relato. Son seis mujeres que se están muriendo. Algo que podría pasar en cualquier barrio del país”, acota la directora.

Explicó que en tal sentido hay una búsqueda por identificar una historia transversal del género, pero evidentemente la mujer también ha sufrido por siglos una historia de sometimiento y de invasión como la de Latinoamérica. Algo que se percibe desde distintos ángulos si se considera la obra de Pizarnik, por ejemplo.

Una diferencia clave en su Condesa Sangrienta y lo que hacemos en “La Torre”, es que acá la historia está contada desde sus víctimas, estas sirvientas que viven en la cocina y que no han tenido voz en otros relatos sobre Bathory en que el foco está puesto sobre lo que ella hacía y no, quizás, en el imaginario y fantasías de quienes añoran su ausencia”, describe.

La actriz formada en la Universidad Academia Humanismo Cristiano sostiene que otorgar voz a estas mujeres marginadas fue una decisión más interesante que hablar desde el poder. “Cuando hablas de las sirvientas ya citas a una clase que es la misma en la Hungría de 1800 o Santiago del 2018: siguen siendo un recorte social determinado de una clase”.

COORDENADAS

Obra: “La Torre”
Temporada: 26, 27 y 28 de abril a las 20:00 horas y 14 de mayo a las 12:00 horas
Dónde: Sala Juan Radrigán, aAlmirante Barroso 352, Santiago Centro.
Entrada: Adhesión voluntaria (mínimo sugerido de $2000).