Obispo de Talca: “Todos cometemos pecados, no fuimos atentos cuando pasaban cosas malas”

Monseñor Horacio Valenzuela hizo su mea culpa respecto de los delitos que cometieron religiosos aprovechando su investidura en contra de menores edad y jóvenes en Chile y que hicieron tomar conciencia al Papa que resolverá la situación de los purpurados en mayo en el Vaticano.

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“Me equivoqué al no darme cuenta de que pasaban cosas malas”, reconoció el obispo de Talca, Horacio Valenzuela respecto de los abusos sexuales que han salido a la luz en los últimos años y que tienen en jaque a la iglesia católica chilena, respecto de la que el Papa Francisco está decidido a tomar medidas.

El prelado, a quien se le acusa de encubrir los abusos del sacerdote Fernando Karadima, y ya enfrenta peticiones de renuncia de parte de organizaciones laicas, al igual que su par de Osorno, Juan Barros, señaló que “todos tenemos debilidades, todos cometemos pecados, todos nos portamos más o menos mal, no fuimos atentos cuando pasaban cosas malas, faltó lucidez para estar más cerca de los que sufrían todo eso”.

Por ello admitió que “equivoqué al no darme cuenta de que pasaban cosas malas, como pasó durante el gobierno militar también, que hubo mucha gente que no supo lo que pasaba y no eran culpables, simplemente no supo, pero eso se lo vamos a dejar a Dios”.

Estas palabras de monseñor Valenzuela emanan tras la carta que envió el Pontífice a los obispos chilenos la semana pasada, en la que junto con reconocer que se equivocó al emitir juicios a priori sobre las denuncias de las víctimas que fueron ratificadas a ante su enviado, el arzobispo de Malta, Charles Scicluna, los convoca al Vaticano para analizar en persona con los obispos chilenos esta situación.

Dicho encuentro que se realizará en el mes de mayo en Roma, también incluiría posibles remociones y cambios que haría Su Santidad al interior de la jerarquía eclesiástica chilena y que podría significar alguna consecuencia para él, Barros e incluso el obispo de Linares, Tomislav Koljatic, por haber sido cercanos al ex párroco de El Bosque.

“Pero por ahí no pasa la solución (pedidos de renuncia). Pasa por rezar junto al Papa y ver lo que él nos dice. Si hace un cambio para acá, otro para allá, en fin, él es el que organiza la Iglesia”, dijo en declaraciones tras oficiar una misa en Lircay.

Insistió en que “nuestra Iglesia siempre ha sabido reconocer sus faltas, siempre ha sido así, y ahora necesitamos mucha oración”, pidió.

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