Personas con trastorno bipolar tienen 15 veces más posibilidades de cometer suicidio

La enfermedad no solo son explosiones emocionales, sino que pueden provocar un desorden que puede llevar a profundas depresiones.

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El trastorno bipolar es una enfermedad mental grave, que se caracteriza por la aparición a lo largo de la vida de fases en el estado de ánimo, que pueden ir desde la manía/hipomanía (con la persona eufórica, exaltada y con lenguaje excesivo) hasta la depresión (asociado a pérdida de interés y placer por las actividades, y pensamientos recurrentes de muerte e intentos de suicidio); lo cual varía en el caso de niños y adolescentes, quienes pueden estar irritables en vez de tristes.

Causas y tratamiento de la bipolaridad

No se conocen con exactitud las causas del trastorno bipolar, sin embargo, hay diferentes factores que podrían aportar a que la enfermedad se detone en una persona, tales como: componentes genéticos, ambientales y “muy especialmente” el tener un pariente cercano que padezca de la enfermedad.

“Quienes portan esta enfermedad estarán gran parte de sus vidas sin síntomas activos de la patología, es decir, parecerán “sanos”. Pueden presentar uno o varios episodios de ánimo alterado, que van desde algunos días hasta varios meses de duración. En algunos casos estos episodios pueden ir acompañados de síntomas psicóticos (presencia de delirios o alucinaciones), que obligan a hospitalizar a estos pacientes y que usualmente hacen plantear el diagnóstico diferencial de esquizofrenia, por ejemplo” explica el Dr. Alvaro Jeria, psiquiatra de adultos.

Se debe estar atentos a las etapas tempranas de la vida, tal como profundiza el Dr. Jeria. “La presencia de un episodio depresivo en adolescentes o incluso en niños debe ser señal de alerta, con cambios de conducta leves hasta muy significativos. Si bien los estudios de prevalencia en Chile son más escasos que en otros países, se estima que esta enfermedad afecta al orden del 2 al 3% de la población, sumando los distintos subtipos de trastorno bipolar”. Para que el paciente diagnosticado tenga un tratamiento efectivo éste debe tener una combinación de farmacoterapia, psicoterapia y apoyo psicosocial. En cuanto a los medicamentos que se utilizan, éstos son suministrados con el fin de controlar las fases agudas de la enfermedad y prevenir la aparición de nuevos episodios anímicos.

Con un buen tratamiento se puede llevar una vida prácticamente normal, sin embargo, son pacientes que con frecuencia no reciben un diagnóstico adecuado y que lamentablemente, incluso teniendo un diagnóstico correcto, mantienen bajísima adherencia al tratamiento farmacológico, siendo precisamente el abandono del tratamiento la principal causa de recaídas” dice el especialista.

Problemas laborales, sociales y riesgo de suicidio

Si bien la mayoría de los individuos con este tipo de trastorno mental vuelven a la normalidad entre uno y otro episodio, entre el 20% y 30% muestra alteraciones en sus estados emocionales con problemas laborales e interpersonales.

Alrededor del 50% de los casos de trastorno bipolar se asocian con un historial de abuso o dependencia de alcohol y con un riesgo elevado de suicidio. De igual forma, se estima que entre el 24 y el 50% de las personas que sufren de esta enfermedad, intenten suicidarse al menos una vez, y que entre el 7 y el 15% mueran por esta causa; con más de 15 veces de posibilidades de morir por suicidio que el resto de la población. Este tipo de conducta suicida va asociada a la historia personal y familiar, gravedad y cantidad de episodios depresivos, abuso de sustancias y alcohol, historia de autoagresiones y a aparición temprana de la enfermedad.

“Esta enfermedad impacta la vida diaria de quienes la padecen, ya que se ve gravemente interferido el funcionamiento habitual cuando se está con una fase anímica, afectando las relaciones interpersonales. Los pacientes bipolares tienen mayores tasas de divorcio y problemas conyugales. Además, se ha visto que estos pacientes pueden tener deterioro cognitivo en el largo plazo, por lo que esto puede repercutir en el desempeño laboral y aumentar los índices de cesantia y pobreza” señala el especialista.

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, si bien en el mundo hay una alta prevalencia de trastornos mentales y son una causa relevante de sufrimiento y morbilidad de la población, hay importantes brechas desde la salud pública en los tratamientos que se aplican, incluso habiendo un número de individuos que sufren trastornos psiquiátricos que no reciben ningún tipo de tratamiento. En el caso de la bipolaridad esta brecha corresponde a un 56%[ix].

Si bien en Chile desde el 2013 el trastorno bipolar es catalogado como una enfermedad GES (Garantía Explicitas en Salud) en personas de 15 años en adelante y de acuerdo al mismo Ministerio de Salud se han logrado importantes avances en materia de incorporación de políticas de salud mental a la agenda pública; la prevalencia en la población chilena continúa siendo alta, la tasa de suicidio mantiene un número elevado y los trastornos mentales constituyen la primera causa de licencias médicas.

“Estos pacientes deben luchar día a día con una gran discriminación que se extiende a todas las enfermedades mentales, debido principalmente a la ignorancia de la sociedad en general. Como profesionales de la salud tenemos una gran responsabilidad en contribuir a generar conciencia sobre la verdadera naturaleza del trastorno bipolar y lo relevante que es manejarlo adecuadamente” concluye el Dr. Jeria.