Sepa cómo detectar y qué hacer frente a la intoxicación con mariscos

Los síntomas son muy importantes a la hora de advertir un cuadro de ese tipo y por ello la reacción oportuna contribuye a que el paciente pueda ser atendido adecuadamente y recuperarse.

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Náuseas, dolor abdominal o de cabeza, vómitos, diarrea, fiebre o fatiga, son los signos a los que hay que poner atención frente a una eventual intoxicación por consumo de mariscos.

Así lo explica el jefe de urgencia de Nueva Clínica Cordillera, Benjamín Tardel, al detallar cómo debe ser el accionar a la hora de enfrentar una situación así frente a un ser querido o cualquier persona que requiera acudir al servicio de urgencia más cercano.

Esto porque sobre todo en Semana Santa, los alimentos provenientes del mar pueden estar contaminados con sustancias perjudiciales para el organismo, como la marea roja, o manipulaciones, preparación o conservación que no se ajustan a las normas sanitarias.

Por regla general, las principales recomendaciones para prevenir una intoxicación son comer mariscos en lugares que se conozca su procedencia, y en donde la cadena de frio y conservación de los productos sea respetada. Además, lo ideal es preferir alimentos cocidos a los crudos, subraya el especialista.

El facultativo también señala que los síntomas de intoxicación por pescados y mariscos “dependen de la cantidad y calidad de los tóxicos ingeridos” y pueden manifestarse en horas y varios días después de su ingesta.

Tardel precisó que principales grupos de riesgo son niños, embarazadas, adultos mayores, enfermos crónicos como diabéticos, hipertensos o con insuficiencia renal; y pacientes inmunodeprimidos.

Además, las personas con enfermedades hepáticas son especialmente vulnerables a infecciones por Vibrio vulnificus, que puede hallarse en ostras y cangrejos.

RECUPERACIÓN

El médico sostiene que la recuperación de los pacientes afectados dependerá del agente etiológico (virus, bacteria o toxina) que esté relacionado con el cuadro y la severidad de los síntomas.

“Puede ir desde manejo en unidades intensivas con antibióticos y fluidos endovenosos hasta régimen liviano y abundante hidratación oral”, detalla.

La dieta post intoxicación es clave a la hora de la recuperación. Para ello se recomienda un régimen lo más liviano posible con comidas sin mucho condimento, como arroz o fideos blancos, pollo cocido; y evitar los irritantes gástricos, las frituras, el alcohol, el café y los lácteos, en el periodo agudo, en los días en donde aún se presentan los síntomas.

Además, es necesario beber abundante agua, cocida o envasada, y en el caso de necesitar aporte de electrolitos se pueden usar las sales de rehidratación oral.

“En la mayoría de los casos el cuerpo es capaz de recuperarse totalmente tras un corto periodo de malestar y enfermedad agudos. Sin embargo, las intoxicaciones alimentarias pueden provocar problemas de salud permanentes e incluso la muerte, especialmente en bebés, embarazadas (y sus fetos), ancianos, enfermos y otras personas con sistemas inmunológicos débiles”, advierte.