El mal agüero que significa la caída de la piocha de O’Higgins

La medalla de cinco puntas es uno de los elementos íconos del cambio de mando y se ha escrito una leyenda negra en aquellos presidentes que han tenido problemas con ella.

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Cuando el Presidente Sebastián Piñera hacía ingreso junto a su esposa Cecilia Morel al Palacio del Cerro Castillo por la alfombra roja, algo se le cayó. Se trataba de la piocha de Bernardo O’Higgins, uno de los elementos íconos del cambio de mando.

El hecho pudo haber quedado solo en una anécdota, pero no faltó quien se acordó de la leyenda negra y el mal agüero que afecta a los mandatarios que tienen problemas con esta medalla de cinco puntas y que es una réplica de la original, que se perdió tras el bombardeo a La Moneda del 11 de septiembre de 1973.

De acuerdo a lo que manifiesta el propio sitio web del Senado y que también aparece en el exitoso libro “Historia Secreta de Chile II”, de Jorge Baradit.

El significado mística de la piocha cobró fuerza al Presidente José Manuel Balmaceda al ser investido sufrió la caída de la piocha. Esa situación se vinculó con su difícil gobierno, la cruenta Guerra Civil de 1891 que provocó miles de muertos y su posterior suicidio.

También sufrió un accidente con la medalla el Mandatario Arturo Alessandri, al asumir su cargo en 1920. El elemento fue recogido por el presidente del Senado de entonces, Luis Claro Solar. “Mal agüero me acompaña, don Luis, la insignia de mando se me quiere escapar”, le dijo Alessandri. Cuatro años más tarde, el Presidente enfrentó el pronunciamiento militar en 1924 y debió dejar el poder.

Según el sitio web del Senado, “pero, aparentemente el sortilegio de la insignia también se podría revertir puesto que el mismo Alessandri al terminar su accidentado primer mandato en 1925 tomó un pequeño trozo papel, escribió sobre él, lo fechó y lo guardó dentro de una de las cavidades de la piocha. Cuando salió electo Presidente de la República, por un segundo período en 1932, al recibir la banda presidencial, y luego que se le hiciera entrega de la piocha, procedió a sacar el papel que había escondido en su interior, y la exhibió al Congreso Pleno y decía: ‘Volveré’”.

Otra “víctima” de la caída de la piocha de O’Higgins fue Salvador Allende, a quien se le soltó mientras era investido en 1970.