“Si quieres saber si tu pareja te ama, emprende”, la historia tras los productos Break

Carlos Carreño, emprendedor, comenta el proceso de crear un negocio que rinda beneficios, con un mercado hóstil donde la presentación del producto puede ser la clave del éxito.

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Carlos Carreño solo tiene 31 años y ya es el dueño de una de las marcas de consumo masivo en el país, aunque quizás usted ni siquiera lo hubiera notado.

Se trata de Break Chile, emprendimiento de bolsitas de té y endulzantes en sachet que abastece a farmacias y centro de servicios. No fue un camino fácil, pero el técnico de ventas, con mención en visitador médico, ya logra poner los cimientos de lo que podría ser un referente en los productos alimenticios de producción nacional.

En conversación con La Nación, Carreño comenta que la idea le llegó mientras trabajaba para un laboratorio médico, tarea que lo llevó a recorrer todo el país. En esa ocupación pasó largo tiempo en las cafeterías de aeropuertos, lo que le hizo preguntarse por qué los sobres de endulzantes no estaban al alcance de los consumidores fuera de los cafés, por ejemplo, en farmacias.

Aunque confiesa que nunca ejerció su profesón, una ocupación relacionada fue la que lo llevó a recorrer los aeropuertos. Aunque su idea no era trabajar para alguien más, sino que iniciar su propio negocio. Muy distinto a su primer intento de ser su propio jefe.

Es que Carreño ya había intentado emprender, pero en aquella oportunidad la dureza del mercado le pasó la cuenta. Sin embargo, nunca abandonó la idea de fundar su propio negocio, así fue cómo llegó a los sobres de endulzantes, el cual, según dice, los primeros seis meses fueron muy duros.

Esposo y padre de familia, Carreño no es un hombre que pueda darse el lujo de perder oportunidades ni aferrarse a artículos que no funcionan en el mercado. Al principio comenzó diseñando “sachet de azúcar, sal, sucralosa y stevia. Los empecé a ofrecer a cafeterías, no me fue muy bien. El único producto que tenía bastante rotación era la stevia. Pasó un tiempo donde anduvimos al tres y al cuatro”, explica.

“El primer mes vendí 50 mil pesos, el segundo mes anduve por la misma cifra. Me dieron ganas de tirar la toalla porque no le veía mucho futuro, pero hay que seguir y tirar para adelante”, comenta.

Luego, decidió crear un envase llamativo para ofrecer el endulzante natural en otros mercados, la nueva presentación era “una cajita, un envase bien bonito y novedoso para ofrecer a las farmacias solamente stevia y eso, gracias a Dios, tuvo buena aceptación de parte de los clientes”.

Así fue como ofrecer un artículo que casi no existía en ese formato le abrió puertas comerciales. “Hasta el día de hoy me mantengo con la stevia y gracias a eso pudimos sacar dos nuevos productos que son dos tipos de té, ‘Sabores del valle’ y ‘Encanto de Emilia’, en base al nombre de mi hija” dice el emprendedor.

EL NEGOCIO DE NICHO

Hoy, Carreño tienen un negocio que rinde beneficios, sin embargo, advierte de los padecimientos que significaron los meses iniciales, pues Break necesitó “entre cinco a seis meses para mantenerse de forma segura, los primeros seis meses fueron terribles. Ahora igual sigue siendo terrible, pero ya son problemas de logística de despacho, más manejables”.

La explicación que da Carreño a este repunte es que al ingresar a una farmacia “hay mucha gente que busca las gotas y esto viene a ser un remplazo con una forma más práctica, porque un sobrecito endulza perfectamente, por ejemplo, una taza de café”. La dosificación, en este caso, es clave para entender las ventas de Break.

“La gracia de la stevia es que es un producto libre de sodio y calorías, antes de que ingresáramos nosotros a las farmacias solamente existían las gotas, este formato en polvo no existía” comenta sobre su mercancía estrella.

La presentación de un producto que existía en el mercado de manera innovadora le permitió encontrar compradores y distribuidores que aprecian la comodidad de transporte y la menor perdida por derrame frente a su competencia directa, el endulzante líquido, significando un sustento constante para él y su familia. La desesperación previa al hallazgo comercial lo tenía abrumado.

“La stevia fue lo que me afirmó en un momento justo de  mi vida cuando ya estaba cayendo un poco en la desesperación de no encontrar trabajo, y en que el emprendimiento no estaba resultando” sostiene. Luego, agrega “tengo 31 años pero ya me han salido canas por culpa de emprender. Pero así y todo es satisfactorio, porque hemos podido sacar al mercado un producto lindo, que a la gente le gustó por el diseño, el formato que es novedoso. Seguimos pensando en sacar nuevos productos”.

LA FAMILIA Y EL FUTURO

Los sacrificios que requiere ser el responsable del negocio son desgastantes, pero Carreño explica que en la familia hay un alivio para estas penas. “Sí, cuesta mucho emprender, pero queda la satisfacción de que se puede. Hay que sudar lágrimas y sangre y no queda otra que seguir, surgir, tratar de no rendirse al principio” comenta. En contraste, señala  la importancia de tener un soporte dentro del hogar, “gracias a Dios tengo el apoyo  de mi señora, que en este caso viene siendo mi socia”.

“Como dice el dicho ‘Si quieres ver si tu pareja realmente te ama, emprende’ porque sí vas a ver que al principio son hartas ‘malas’, pero gracias a Dios tengo una linda esposa e hija”, a lo que añade Carreño “Se ha dado todo para que esto pueda seguir adelante y poder seguir manteniéndonos de esto”.

Hoy, Break es rentable y está en crecimiento, mientras que el matrimonio permanece unido y con grandes expectativas. “Mi señora ahora está contenta, porque ya es más manejable en comparación con el principio”, agrega.

Break

En parte el éxito del negocio se basa en el modelo de ventas, el cual tiene como sustento los vendedores externos. “No contamos con vendedores, solo distribuidores independientes. Ellos nos contactan y tienen un precio menor que el de la venta a clientes y también nos ha dado buenos resultados, actualmente contamos con alrededor de 20 distribuidores independientes”.

Sobre las futuras innovaciones de Break, Carlos comenta que “pensamos sacar una línea de aceites y de harina de almendra y arroz libres de gluten. Estamos viendo con proveedores para asegurar el mejor precio y crear una buena marca que pueda salir para el segundo semestre de 2018”.