Pensiones, salud, falta de correlato y demagogia: Las deudas que deja Bachelet

A diez días de que la Mandataria deje La Moneda para siempre un analista y parlamentarios oficialistas y de oposición, hablaron con La Nación. Calificaron su desempeño y destacaron las tareas pendientes que, en su opinión, incidieron en no conseguir la venia de la ciudadanía para la continuidad de sus políticas.

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Si bien las reformas tributaria, educacional, el AUC, la despenalización del aborto en tres causales y el proyecto de nueva Constitución que enviará antes de dejar La Moneda, son varios de los avances que se puede adjudicar el saliente gobierno de la Presidenta Michelle Bachelet, hay materias en las que a juicio de los entendidos quedó al debe y que le pasaron cuenta en la última elección.

El decano de la facultad de Ciencias Políticas y Administración Pública de la Universidad Central, Marco Moreno, explicó a La Nación que “si bien se avanzó en una agenda importante de reformas sociales, queda la sensación en la opinión pública que no fueron suficientes, ni se hicieron de la mejor forma como para que hubieran tenido el efecto esperado. Hay, de alguna manera, una dificultad para traducir esos cambios en acciones que la gente perciba que efectivamente le ayudaron a mejorar su vida”.

AUSENCIA DE CORRELATO

En opinión del analista, el problema está en que el Gobierno no hizo un correlato entre lo que comprometió al instalarse en 2014 y los resultados que obtuvo al cerrar su administración, la que calificó con nota 5. “Importa porque tienes que saber comunicar, tienes que construirle legitimidad a tus transformaciones”, dijo.

El gobierno giró mucho su discurso a partir de ideas, de un relato que no se pudo concretar en la realidad y eso genera una crisis de expectativas, porque finalmente la gente evalúa los gobiernos en función de sus resultados (…) Esa es la mejor demostración del que el discurso no tuvo un correlato que permitiera demostrar que se estaban haciendo cambios, más allá de que hay que reconocer que se avanzó en temas importantes, pero no en que realmente hubo un giro a la izquierda”.

Al respecto el académico puntualizó que la deficiente o nula relación del Ejecutivo con los partidos de la Nueva Mayoría fue un factor que sin duda también afectó la conducción de Bachelet y la percepción de ésta de parte de los ciudadanos. “La distancia, el alejamiento ayudó en la percepción de estos cambios como parciales, más allá de que la historia”.

En ese tema coincidieron los diputados Jorge Tarud (PPD) y Osvaldo Andrade (PS), quienes admitieron que esa relación les pasó la cuenta como coalición.

Este es un gobierno al que le gusta mucho la reserva en todo y por eso tuvo muchos traspiés, particularmente en el Parlamento por no tener un diálogo franco y directo. Eso no había pasado nunca, incluso cuando fuimos oposición a (Sebastián) Piñera, la prueba es que el (entonces) canciller (Alfredo) Moreno siempre nos informó antes de cualquier decisión del gobierno”, dijo Tarud.

A visión de Andrade, “la gestión política del gobierno y de su coalición fue muy deficitaria y, tal vez, una de las razones fundamentales de la derrota. Creo que la coalición nunca fue tal, quedó en el anuncio, creo que dejó de serlo cuando no hubo la voluntad política y visión para reconocerse como tales y también, creo que influyó que nunca hubo una relación abierta y amplia con el gobierno”.

SALUD Y PENSIONES EL GRAN TEMA

Respecto de temas que siguen sin solución para la ciudadanía y en los que la gobernante queda al debe, el Marco Moreno subrayó que “las pensiones y la salud, son los grandes temas que seguramente van a ser demanda de los ciudadanos en la agenda del próximo gobierno”.

“Son temas en los que no se avanzó mucho como los hospitales públicos que no se alcanzaron a construir, esta dificultad del Estado para relacionarse con los ciudadanos para que haya buena atención de calidad en la salud pública, es un tema en el que ha quedado al debe y en el tema de las pensiones, el movimiento NO+AFP que logró convocar a mucha gente demostró que se avanzó poco y que se debe avanzar en esta administración que viene”.

Aquí las visiones de los parlamentarios oficialistas se contraponen porque Tarud, quien pese a todo le pone un 5,5 al Ejecutivo, afirma que el “retraso en la construcción de hospitales como el Linares (Maule) es una deuda pendiente” en el área de la salud, contrariamente a lo que dice su par socialista sentenció que “se cumplió”.

Para el ex ministro del Trabajo (en la foto) además de otros temas de la agenda laboral, las pensiones es “el gran déficit. Creo que faltó tiempo, que no hubo condiciones para generar un gran acuerdo de los actores políticos en este ámbito y creo que hubo una ausencia de una orientación concreta de la reforma que debíamos impulsar, de los contenidos”, pero de todas formas u aunque aclaró en su particular estilo que “no soy profesor”, le puso un 5,0 al manejo de Bachelet.

DEMAGOGIA Y SALUDO A LA BANDERA

Desde la vereda de la oposición los diputados de la UDI, Jaime Bellolio, y de RN, Marcela Sabat, también evaluaron el manejo de la segunda administración de la Jefa de Estado que culmina este 11 de marzo y cuya calificación promedia un 3,5, centrando su crítica en educación, salud e infancia.

El legislador gremialista (en la foto) ejemplificó sus cuestionamientos en la gratuidad que estableció la reforma educativa y con la que a su juicio el gobierno “deja una tremenda deuda”. “Fue muy irresponsable e imprudente con las promesas que hizo con un programa que decía que en seis años iban a dar gratuidad universal a sabiendas que no era posible”.

Subrayó que “la inequidad en políticas públicas es una constante porque siempre privilegió los grupos de presión en vez de hacerlo con los grupos más vulnerables y los que realmente necesitaban más la ayuda del Estado como el Sename, el no concesionar la construcción de hospitales por hacer gestos a los sectores más radicales de la Nueva Mayoría y al Frente Amplio. “Por motivos puramente ideológicos este gobierno perjudicó a la población”, dijo al ponerle una  nota un 2,9 a la gestión Bachelet.

A su turno, Sabat (en la foto) manifestó que para ella “hay materias inexcusables” como la situación de los niños, niñas y adolescentes a cargo del Servicio Nacional de Menores (Sename) y proyectos que no han prosperado en materia de delincuencia.

“Creo que hay un consenso transversal respecto de una inexcusable falta de compromiso con los niños y niñas del Sename. Durante este gobierno pudimos constatar la triste realidad que se vive en esos centros, donde el Estado es incapaz de garantizar incluso la vida de nuestros niños”, subrayó mencionado la muerte de Lisette Villa, caso que destapó la vulneración en la que se encuentran pese a que están bajo la protección del Estado.

A juicio de la parlamentaria RN “Bachelet hoy entrega un Sename lleno de operadores políticos y con la sensación de que se intentó proteger a ciertas personas en desmedro de los niños que ahí se encuentran”, y acotó que su nota para este gobierno es un 4,0 únicamente porque se materializó el ministerio de la Mujer y Equidad de Género.