Hilos tensores: La alternativa para rejuvenecer el rostro manteniendo la gestualidad

El procedimiento es mínimamente invasivo y ambulatorio, se realiza con anestesia local y la persona puede realizar en seguida su vida cotidiana.

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¿Imaginas tener una red de hilos en tu mejilla, papada, cara interna de muslos o antebrazos? De esto se trata la técnica de los hilos tensores que se aplica en rostro y cuerpo para estirar la piel suelta o flácida.

Según la doctora de los centros de estética Les Gémeaux Esthetique, María Antonieta Jadue, este tratamiento, mínimamente invasivo, gradualmente se está posicionando como una alternativa, pues rejuvenece el rostro manteniendo los rasgos faciales y la gestualidad.

“Los hilos tensores tienen la ventaja de conservar las facciones de las personas, provocan un efecto notorio pero sutil. La persona que se aplica hilos tensores sale del procedimiento con la piel inmediatamente estirada. Son una alternativa al lifting quirúrgico, que está en retirada”, advirtió.

Esta técnica consiste en la inserción de hilos con conos o espículas a nivel de epidermis, formando mallas o redes que al estirarse tensan la piel flácida. Son elaborados de polidioxanona, un material que se reabsorbe por el organismo y es usado también en suturas de intervenciones quirúrgicas. Además de ejercer una acción física, como tensar la zona flácida de manera inmediata con efecto lifting, en las áreas donde se aplica estimula a las células fibroblastos de la piel a fabricar colágeno, contribuyendo a la firmeza en el mediano y largo plazo.

Hilos tensores

Cuando son aplicados en la mejilla, los hilos tensores elevan el pómulo y al estirar la piel suavizan los surcos nasogenianos que van desde la nariz a los labios y las líneas de marionetas desde el borde de los labios a la mandíbula, siendo ésta el área más requerida.

También los hilos tensores son demandados para tensar el mentón y dar mayor definición al reborde mandibular cuando el óvalo facial se desdibuja con la edad. Cuando es aplicado en la mandíbula, los hilos además dan definición al cuello y atenúan las líneas de marioneta que entristecen el rostro.

Las redes de hilos se aplican para tensar la piel del cuello ajado y atenuar la papada. “La persona “gana” cuello y su aspecto se ve más estilizado”, explicó la doctora Jadue.

También se puede aplicar en el contorno de los ojos para atenuar arrugas finas o “patas de gallo”, y sobre la ceja para levantar aquellas que van descendiendo y cerrando los ojos con el avance de la edad. En la frente permite alisar líneas de expresión horizontales.

Cara interna de muslos y antebrazos

Los hilos tensores son de utilidad para estirar la piel flácida del antebrazo, y dar mayor tensión y definición a esta área.

Una zona donde tiene gran utilidad son los abductores o cara interna de los muslos, para tensar la piel que va aflojando y formando pliegues. Según la especialista, los hilos tensores son especialmente demandados a partir de los 35 años.

Hilos tensores

El procedimiento es ambulatorio, se realiza con anestesia local y la persona puede realizar en seguida su vida cotidiana. “Los hilos no se sienten, y nadie se dará cuenta si te da un beso”, explicó Jadue.

Como los hilos se reabsorben por el organismo, se recomienda realizar esta técnica una vez al año, que es lo que dura su efecto.

La experta advierte que este tratamiento se debe realizar en centros que cuentan con autorización sanitaria del Seremi de Salud.