¡Precaución! Experta explica quiénes no pueden vacunarse contra la influenza

Expertos señalaron que la cifra de contagiados podría aumentar en las próximas horas en Chile. Es por esto que el Gobierno adelantó en una semana la vacuna contra el virus, fijándola para el 7 de marzo.

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Este jueves el Ministerio de Salud confirmó que cinco personas chilenas se encuentran contagiadas por influenza, todos ellos habían viajado recientemente a Estados Unidos, país donde existe un brote agresivo del virus y que hasta hora lleva más de cuatro mil muertos.

La Clínica Las Condes señaló que la cifra de contagiados podría aumentar en las próximas horas. Es por esto que el Gobierno adelantó en una semana la vacuna contra el virus, fijándola para el 7 de marzo, sin embargo, existe un grupo de personas que por diferentes razones no pueden vacunarse contra la enfermedad.

Por su parte, el Minsal hizo un llamado en especial a los grupos más vulnerables a vacunar para protegerse de la influenza. Las personas que corren mayor riesgo son los niños de entre los seis meses y los seis años, los adultos mayores desde los 65, personas que padezcan de enfermedades crónicas, personas que tienen problemas en sus defensas, el personal de salud, embarazadas, quienes tengan obesidad mórbida y los trabajadores de industrias relacionadas a la crianza de pollos y de cerdos.

La infectóloga de la Red de Salud UC Christus, Katia Abarca, explicó en entrevista con La Nación que “se definen como ‘grupo de riesgo’ a aquellas personas que puedan tener mayor riesgo de adquirir la enfermedad, pero sobre todo los que tienen más riesgo de presentar complicaciones y eventualmente fallecer“.

La influenza se presenta con un cuadro respiratorio febril. Las personas parten con fiebre, dolores musculares, dolor de cabeza. Luego parten los síntomas respiratorios, dolor de garganta, secreción nasal, estornudo y tos.

Según Abarca, “los grupos de riesgo, cuando la enfermedad se complica puede ser de dos formasque el mismo virus progrese y produzca una neumonía y una falla respiratoria, entonces cuando la persona comienza con dificultad respiratoria, va a necesitar oxígeno y si progresa va a necesitar incluso ventilación mecánica. La otra forma de agravarse, es que, para los pacientes con alguna enfermedad crónica, el tener el virus de la influenza les descompensa su enfermedad“.

¿Quiénes no se pueden vacunar?

La infectóloga señaló que “son pocas las personas que no pueden vacunarse. Es un mito que las personas alérgicas al huevo no lo puedan hacer, tiene que ser una alergia grave, haber hecho una reacción severa, para que las personas no puedan hacerlo. Una alergia leve no es contraindicación“.

“Lo más común es que sean los menores de seis meses, porque la vacuna no está licenciada para las guaguas pequeñas. Ahí se recomienda que todas las personas que están en el entorno del bebé se vacunen y así no se contagie”, dijo la especialista.

Para aquellas personas que no pueden vacunarse, Abarca recomendó que “su entorno esté vacunado y que si se enferman consulten rápido para que tengan una terapia precoz, porque la infección tiene un tratamiento antiviral”.

Grupos antivacunas: asustando a la población 

La doctora precisó que las personas que son antivacunas “en general basan su criticas muchas veces en literatura no de buena calidad, no hay una evaluación rigurosa de las publicaciones o de las fuentes de los datos que ellos citan para apoyar su postura“.

“La mayoría de la gente que no se vacuna es porque escucha o accede a páginas web de los grupos antivacunas que asustan a la población y es más bien por un temor o un desconocimiento, entonces tengo la impresión de que no son tan numerosos, pero sí hay más gente que no se vacuna porque está confundida“, señaló.

Es por eso, que la infectóloga sostuvo que “muchas veces con buena información, basándose en datos científicos, en estudios bien realizados, las comprenden y muchas veces sí acceden a vacunar a sus niños o a vacunarse ellos”.

Es importante que los grupos más vulnerables se vacunen contra la influenza para no poner en peligro su salud y no correr ningún riesgo, ya que “las vacunas que están en uso han pasado por muchos estudios, bien rigorosos. Las autoridades sanitarias también analizan toda la información científica y se han sopesado siempre los riesgos y los beneficios“, enfatizó Abarca.