¿Tu hijo inicia la etapa escolar?: Te damos las claves para un buen comienzo

La Nación conversó con la creadora de Educando con Pasión, proyecto destinado a orientar a los padres respecto de cómo enfrentar los diferentes procesos en la vida de los hijos, sobre todo en los primeros años que son fundamentales para motivarlos, segurizarlos y relucir sus capacidades.

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Liberarse de patrones arraigados que etiquetan a los niños como el que se les declare a priori déficit atencional o asperger y subestimar la inteligencia, talentos y capacidades, son las primeras pautas que los padres deben seguir para ser reales compañeros de sus hijos en su proceso de inserción social que comienza en los primeros años de vida pero que se marca cuando entran al colegio.

Así lo plantea la terapeuta motivacional y energética, couch integrativo, programadora de neurolingüística, Viviana Castro, quien tras dedicarse a observar y leer la forma en que sus hijos son y se desenvuelven, entendió que hay que adaptarse a sus necesidades y capacidades para saber cómo relacionarse con ellos y ayudarlos en este camino de formación académica donde no contarán 24/7 con sus padres, pero en el que sí estos serán fundamentales.

En conversación con La Nación, la cofundadora del proyecto Educando con Pasión y columnista de la revista Ser Padres en Chile, subraya que en estos tres años que lleva de trabajo con talleres y charlas para éstos la motivación es una clave fundamental para sacar a relucir las capacidades y emociones de los hijos.

“El tema es trabajar con los papás para que vean que la solución no es empastillar a los niños. Ya basta de empastillarlos, basta de etiquetarlos, por qué no decir que estos niños que vienen con una energía distinta, que son artistas, músicos y no niños con déficit o asperger. Cuando etiquetas a los niños ya los estás limitando”, subraya la experta.

LA PRIMERA DIFICULTAD

Viviana Castro subraya que tras la etapa preescolar que no reviste mayores complicaciones porque los niños se están adaptando a la convivencia en grupo y trabajando su lóbulo derecho del cerebro que abarca la parte motriz como recortar, saltar, pintar, hacer trazados, bailar, etc., y aprender conceptos básicos, viene la “primera dificultad” con el paso al colegio.

“Cuando pasan a 1° Básico hay un cambio importante, porque en los primeros años los niños comienzan a ocupar su hemisferio derecho que es todo esto que te explicaba de los que desarrollan en el jardín y cuando pasan a 1°, comienza la dificultad porque lo sacan del ámbito lúdico y pasan a una sala de clases con otra estructura, donde hay que poner atención, y donde los padres no hacen la labor de explicarles de qué se trata este proceso, sobre todo porque no se sabe mucho lo del uso del lóbulo derecho e izquierdo, porque este último es el que capta el aprendizaje lectivo”, subraya.

ALGUNOS TIPS

Por ello, enfatiza, lo primordial que los padres entiendan este proceso, lo asuman como algo normal sin estresarse siguiendo una pauta básica:

Explicarles por qué viene este cambio: Es importante decirles a los niños por qué van al colegio y que ellos lo tomen como un nuevo proceso en el que van a ir a estudiar, pero que también lo van a pasar bien, “que no solamente el colegio va a marcar la etapa respecto a cómo le va a ir en la vida”.

Darles mucha autonomía: Desde mucho antes de la etapa preescolar, que tengan poco a poco responsabilidades como ayudar a ordenar en la casa, a ponerse la ropa por si solos, a no ser tan dependientes, “no seamos tan aprensivos con nuestros hijos”. “Si motivamos esa autonomía desde pequeños, que ellos se sientan útiles e importantes y con pequeñas responsabilidades, a la larga va a ser muy beneficiosos en el futuro”.

Papás presentes: Es importante el hecho que los papás estén presentes en cada proceso, independiente de que trabajen, escuchando cómo estuvo su día, haciendo las tareas con ellos, observando su desempeño. “Ojalá esto se de en la primera etapa de los 0 a los 7 años, donde los niños están buscando ser autónomos, crear sus personalidades, para poder dar esas bases en las que se sustenten el día de mañana”.

Motivarlos: “Todos los niños son inteligentes, en la medida que tú los motivas desarrollan aún más esa inteligencia, pero ha pasado que a veces les falta madurez y en eso los padres deben aceptar que no esté apto para pasar de curso y ver lo que el niño necesita, y si se hace eso los resultados son impresionantes porque después los ves más seguros y resueltos en muchos aspectos”. “La contención, la motivación y la seguridad es lo más importante cuando esto pasa porque ellos se fortalecen y al volver al colegio no se ven afectado”.

Autocontrol de los padres: Esto quiere decir que también tomen la entrada al colegio de sus hijos como un proceso normal de sus vidas y dejen las aprensiones de lado para que ellos no los vean colapsados y se inseguricen o sientan que ante cualquier dificultad pueden descontrolarse. “A veces sufren más los padres que los hijos”.

Crear hábitos: En época escolar, indica la experta, se deben fijar horarios para las distintas actividades del día luego del colegio como el horario de estudio, de tareas, juego y de dormir, que ya debe ser más temprano para que repongan energías. “Pueden preguntarle a los niños en qué horario les gustaría estudiar, que se hagan cargo de los materiales que deben llevar o trabajos a realizar y decirles que si se les quedan en la casa no se lo vayan a ir a dejar para que se hagan responsables”.

Añade que leer con ellos es un buen acicate para que les guste la lectura y e ir de a poco evitando que se enganchen con las tablets, celulares o computadoras porque generan adicción y que no quieran concentrase en sus deberes y que esto sea reemplazado por alguna actividad deportiva o extra programática.

Finalmente, Viviana Castro recalca la importancia de evitar los azúcares después de las 20:00 horas para que no se activen y apagar la televisión 20 minutos antes que se duerman, de modo que seue se genere un ambiente tranquilo y propicio para ir a descansar.