Piden mayor cobertura a tratamientos de cardiopatías congénitas

En el Día Mundial de las Cardiopatías Congénitas, la Fundación Corazón Luchador lanza la campaña “Se puede nacer y vivir con un corazón diferente”.

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Cerca del 1% de los recién nacidos en Chile presenta alguna cardiopatía congénita, según estimaciones de especialistas, muchas de las cuales necesitarán más de una cirugía debido a la complejidad de este problema al corazón.

Durante el Día Mundial de la Prevención de las Cardiopatías Congénitas, que se conmemora este 14 de febrero, agrupaciones de pacientes, familiares y especialistas buscan generar conciencia sobre la importancia de su detección temprana para prevenir enfermedades como infecciones respiratorias y también solicitan al Estado una mayor cobertura de los tratamientos, lo que podría contribuir a mejorar la calidad de vida de estos niños.

Daniela Chávez, representante de la Fundación Corazón Luchador, que está llevando adelante la campaña en redes sociales “Se puede nacer y vivir con un corazón diferente”, explica que “buscamos crear conciencia sobre la dimensión de las cardiopatías y que la sociedad tenga más información sobre estas enfermedades, sobre la relevancia del diagnóstico precoz y sus tratamientos, porque actualmente sí es posible nacer y vivir con un corazón diferente”.

“Hoy luchamos para que el Estado incluya a nuestros hijos en la Ley Ricarte Soto y se comprometa a vacunarlos contra el virus sincicial, ya que, tanto por su patología como por su bajo peso, ellos nacen con su sistema inmunológico muy disminuido”, comenta Daniela Chávez.

Para Ricardo Eltit, pediatra cardiólogo del Hospital Carlos Van Buren, es relevante la prevención de cuadros respiratorios en este grupo. “El virus respiratorio sincicial (VRS) es uno de los agentes más prevalentes y puede causar entre otras cosas, neumonías graves que implican hospitalizaciones prolongadas en unidades de cuidados intensivos. La infección por VRS en un paciente con cardiopatía congénita con repercusión hemodinámica implica, por un lado, una mayor morbilidad y mortalidad y, por otro lado, un retraso en los tiempos quirúrgicos de la cardiopatía”.

Otro de los objetivos de la agrupación es que sean considerados en las próximas mesas de trabajo del Ministerio de Salud en torno a las coberturas del Estado para tratamientos y solicitar que se amplíe a nivel general la cobertura GES para las cardiopatías congénitas operables, ya que actualmente solo cubre a menores de 15 años.

Las cardiopatías congénitas se desarrollan durante el proceso de gestación del bebé. Algunas de ellas se descubren antes de nacer, mientras que otras se detectan una vez producido el nacimiento o, incluso, varios años después. Según datos del Ministerio de Salud, cerca de un tercio de los niños con cardiopatías congénitas requerirán cirugía durante su primer año de vida y casi dos tercios en algún momento de su evolución.

Los síntomas de las cardiopatías congénitas son variados. Entre las señales de alerta que hay considerar están:

  • Frecuencia cardíaca y respiración acelerada
  • Sudor excesivo
  • Cansancio y fatiga extrema
  • Leve tono azulado en la lengua, especialmente cuando el bebé come o llora
  • Crecimiento y desarrollo más lento que lo normal

Anthony Mlynarz, presidente de Fundación Neovidas, puntualizó que “ser padres de un niño prematuro es una invitación a mantenernos alertas en una serie de aspectos, siendo uno de ellos las patologías asociadas a esta condición, como las cardiopatías congénitas. La incorporación de ellas en el GES es un avance, pero hace falta ampliar la cobertura del VRS con la Ley Ricarte Soto para todos los niños cuyo corazón es frágil, pero tienen una fuerza que sorprende”.