Uber y Waymo (Google) llegan a acuerdo judicial por robo de tecnología

La demanda judicial tenía en vilo desde principios de la semana a Silicon Valley y a la industria del automóvil, que se esfuerza por sacar a las carreteras los coches autónomos antes de 2020.

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El servicio de reserva de autos con chofer Uber y Waymo, la filial de Alphabet/Google especializada en tecnología para automóviles autónomos, llegaron a un acuerdo amistoso para poner fin al proceso judicial por robo de tecnología que enfrentaba a ambas compañías.

Las dos empresas anunciaron este viernes un compromiso para poner fin a una demanda judicial que tenía en vilo desde principios de la semana a Silicon Valley y a la industria del automóvil, que se esfuerza por sacar a las carreteras los coches autónomos antes de 2020.

Según una fuente cercana al caso, Uber propuso a Waymo el equivalente de 244,8 millones de dólares en acciones, lo que significa el 0,34% del capital, sobre la base de un valor total de la empresa de 72.000 millones de dólares.

En un documento transmitido a un tribunal de San Francisco (California), las dos partes anunciaron haber llegado a un acuerdo “confidencial” que pone fin a las demandas.

Ambas compañías se encargarán de sus propios gastos jurídicos y de abogados, indica el documento.

Los términos del compromiso, que tiene lugar menos de una semana después del comienzo del proceso contra Travis Kalanick, fundador y expropietario de Uber, no fueron desvelados.

Uber manifestó su “pesar” y se comprometió a utilizar solamente sus propias tecnologías en el desarrollo de su vehículo autónomo.

Dara Khosrowshahi, presidente ejecutivo de Uber, cuyo nombramiento fue anunciado a finales de agosto, rechazó la idea de que los secretos hubieran sido transferidos de Waymo a Uber o que Uber hubiera utilizado información que pertenecía a Waymo.

“Estamos adoptando medidas con Waymo para asegurarnos de que solo nuestra Lidar (tecnología LiDAR, Light Detection And Ranging) y nuestros programas representen nuestro trabajo”, declaró Khosrowshahi.

LA DISPUTA SE CENTRA EN LOS SENSORES LÁSER

Waymo demandó el año pasado a Uber, acusando a uno de sus exingenieros, Anthony Levandowski, de haber descargado a finales de 2015 miles de documentos confidenciales que contenían secretos comerciales relacionados con la conducción autónoma, antes de fundar su propia empresa, Otto, que luego fue comprada por Uber en 2016.

La filial de Google aseguró que el grupo y su jefe habían amañado todo y que compraron Otto sabiendo que Levandowski tendría en su poder los secretos tecnológicos robados.

Waymo demandaba unos 2.000 millones de dólares a Uber y el fin de su programa de coches autónomos.

“Nos hemos comprometido a trabajar con Uber para asegurarnos de que cada compañía desarrolla su propia tecnología, lo que significa que ninguna información confidencial que pertenezca a Waymo será integrada en los programas de Uber”, añadió.

En el centro de la disputa entre los dos gigantes se encuentran los sistemas LiDAR, unos sensores láser que permiten a un vehículo detectar otros coches, peatones u otros obstáculos a su alrededor.

En el proceso iniciado a comienzos de la semana, Waymo parecía partir con ventaja ya que el pasado mes de mayo un juez estadounidense había ordenado a Anthony Levandowski que devolviera a su antigua empresa los documentos confidenciales que se habría llevado al abandonar la sociedad.