¿Qué hacer en caso de sufrir una insolación? Experta da estos 10 consejos

Los principales síntomas que causa la insolación van desde dolor de cabeza, desorientación, fatiga, calambres, vómitos, mareos y fiebre hasta convulsiones o alteraciones de la visión y pérdida del conocimiento, ocasionados por la radiación solar al cabo de unas horas luego de la exposición aguda.

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Sin duda que las vacaciones son una de las instancias más esperadas del año. Sin embargo, se deben tomar algunas precauciones si estos días de relajo transcurren en un lugar cálido como la playa donde exponerse por horas bajo el sol no sólo tiene el riesgo de los rayos UV, sino que también está el peligro de sufrir una insolación.

La temperatura corporal normal es de aproximadamente 37 grados centígrados; con la insolación, el cuerpo puede calentarse hasta los 41 grados generando una serie de problemas para la salud ¿Qué hacer? ¿Cómo evitar esta situación?

Los cambios climáticos bruscos como las altas temperaturas y /o humedad atmosférica elevada, pueden conducir fácilmente a trastornos en la regulación de la temperatura corporal de la piel y causar emergencia por calor, como la insolación”, destaca Lorena Baeza, académica de la Escuela de Química y Farmacia de la U. Andrés Bello.

Los principales síntomas que causa la insolación van desde dolor de cabeza, desorientación, fatiga, calambres, vómitos, mareos y fiebre hasta convulsiones o alteraciones de la visión y pérdida del conocimiento, ocasionados por la radiación solar al cabo de unas horas luego de la exposición aguda.

Según la química farmacéutica, quienes son los más susceptibles de sufrir insolación son “las personas que no están acostumbradas a las altas temperaturas, niños y adultos mayores, trabajadores, deportistas o personas que pasan muchas horas del día al aire libre, y consumidores de ciertos medicamentos fotosensibilizantes de la piel”.

RECOMENDACIONES:

Frente a un cuadro de insolación, la académica de la UNAB recomienda:

Trasladar inmediatamente al paciente a un lugar fresco y con buena ventilación, alejado de la radiación solar o cualquier fuente de calor.

Mantener al paciente en reposo absoluto recostado con los pies ligeramente elevados y aplicar apósitos húmedos, principalmente, en la zona de la ingle, axilas y frente para poder bajar la temperatura corporal.

Rehidratar al paciente lo antes posible.

Utilizar a diario protección solar frente a la radiación tanto UVA como UVB con un FPS mayor a 30, aplicando con la frecuencia que corresponda en todas las zonas expuestas 30 minutos antes de salir al exterior.

No utilizar productos aceleradores del bronceado con sustancias fotosensibilizantes de la piel.

Tomar abundante agua sobre todo en los días de más calor y evitar aquellos líquidos que puedan provocar deshidratación como, por ejemplo, el café y el alcohol, entre otros.

Utilizar ropa ligera si se realiza actividades al aire libre.

Durante los días de más calor, protéjase del sol son un sombrero, gafas de sol y sombrilla.

Evitar exponerse al sol entre las 11 de la mañana y las 4 de la tarde.

Si toma medicamentos, debe consultar a su médico antes de exponerse al sol ya que algunos de ellos pueden aumentar el efecto del sol sobre la piel.