La urgencia de reducir fatiga laboral de los Controladores de Tránsito Aéreo

647

* Por Jorge Caro Gálvez

Seguramente, en los últimos meses han escuchado o leído en algunos medios de comunicación que los Controladores de Tránsito Aéreo de nuestro país estamos luchando por la aprobación de un Proyecto de Ley para rebajar la carga horaria a la que nos vemos sometidos en la actualidad, con extenuantes turnos de 12 horas.

Tras el intenso trabajo que  desplegó la directiva de nuestro Colegio durante el 2017 para sensibilizar a las autoridades sobre esta demanda, el Ministerio de Defensa acogió nuestra preocupación y elaboró un anteproyecto que modifica la Ley 16.752, a través de un artículo único, otorgándole  a la DGAC la facultad para reducir de 44  hasta en 32 horas la jornada de trabajo los Controladores.

Por ello, hoy quiero profundizar en algunas de las razones que explican nuestro empeño por la pronta  aprobación de esta normativa que hoy se encuentra en proceso de análisis en el Ministerio de Hacienda y que confiamos a la brevedad será enviada al al Legislativo.

  1. En Chile la jornada laboral de los Controladores de Tránsito Aéreo está regulada por el Estatuto Administrativo, el que no fue elaborado para regular actividades que deben cubrir los puestos de trabajo en un sistema de turnos las 24 horas y los 7 días de la semana.
  2. En el mundo el desempeño laboral de los Controladores de Tránsito Aéreo representa una alta complejidad y la mayoría de los Estados cuentan con regulaciones diferenciadas respecto del resto de los trabajadores, comprendiendo que el objetivo es mejorar la seguridad de las operaciones aéreas.
  3. Los controladores chilenos ocupan el segundo lugar con mayor carga horaria de trabajo de los países OCDE (con un mínimo de  44 horas de trabajo semanales) solo superados por Turquía que tiene 48 horas como máximo.
  4. Nuestra profesión es considerada la más estresante del mundo por la Organización Internacional del Trabajo y diversos estudios internacionales.
  5. Tenemos una responsabilidad directa sobre la seguridad de los vuelos y la vida de las personas a bordo de las aeronaves.
  6. Para velar por la óptima ejecución de nuestra labor y la seguridad de las personas y aeronaves,  toda regulación debe considerar  la fatiga, tensión y alteración fisiológica del organismo a causa de la naturaleza de la actividad y del campo del ciclo de sueño, al alterar el ciclo circadiano.
  7. La situación será aún más compleja en los próximos años si consideramos el crecimiento de la navegación aérea comercial en nuestro país. Sólo como antecedente: En los últimos 6 años, la tasa de crecimiento promedio ha sido de un 11% anual  y se espera que para el año 2030 el transporte sobrepase los 35 millones de personas. Incluso, es posible que estos valores sean mayores con la llegada del modelo de aerolíneas de bajo costo.
  8. Esta es una materia que está siendo abordada y normada  por organismos internacionales, como la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI). Esta institución de las Naciones Unidas, puso como fecha límite el  6 de noviembre del 2020 para que los Estados cuenten obligatoriamente con un programa de control de la fatiga para los controladores.

Estas son algunas de las razones tras nuestra insistencia por alcanzar un mejor escenario para el desempeño de nuestra profesión.

Considerando la urgencia del tema y relativa facilidad con que podría ser aprobado el anteproyecto (ya que se trata un artículo único) confiamos en que a la brevedad el Ministerio de Hacienda despachará esta iniciativa al Parlamento, para que Chile cuente al fin con una legislación acorde al escenario internacional.

Como habrán comprobado, nuestra lucha –más allá de nuestra preocupación por la salud de nuestros profesionales- apunta directamente a la seguridad aérea y la protección de quienes dejan sus vidas en nuestras manos cada vez que suben a una aeronave, muchas veces desconociendo la función clave que ejercemos los controladores.

Nuestro desafío es perfeccionar cada día nuestro quehacer, ser los mejores dentro de los mejores, en pro de la seguridad operacional, con la misión de alcanzar los más altos estándares de seguridad operacional internacionales, velando por la vida de quienes suben a cada aeronave. Ese es nuestro compromiso y seguiremos trabajando permanentemente para cumplirlo.

* Por Jorge Caro Gálvez
Presidente
Colegio de Controladores de Tránsito Aéreo