“La Iglesia ausente”: El duro balance de la FEUC tras visita del Papa

La Presidenta de la Federación de Estudiantes de la Universidad Católica ser refirió a la misiva que los estudiantes entregaron al Sumo Pontífice durante su visita a casa de estudios.

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Tras la visita del Papa Francisco a la casa central de la Pontificia Universidad Católica (PUC), lugar en que la Federación de Estudiantes de la Universidad Católica (FEUC), aprovechó de entregarle una misiva al Sumo Pontífice.

El contenido de la carta era relativo a las condiciones laborales de los trabajadores tercerizados por la casa de estudios.

Sobre los motivos para entregar esta epístola, Josefina Canales, presidenta de la FEUC, dijo que “queríamos demostrar que la llegada del Papa durante esta semana no solo nos viene a traer paz y alegría, sino que también espacios de reflexión sobre cuál ha sido el rol ausente de la iglesia durante los últimos años en los avances y en la discusión de distintos temas en nuestro país”.

En detalle, el título de la carta es “La Iglesia ausente”, en ella los representantes de la comunidad estudiantil de la PUC señalan que “en nuestra universidad gran parte de los trabajadores se encuentran bajo el régimen de subcontratación y como estudiantes hemos sido testigos de las indignas condiciones laborales a las que se ven sometidos diariamente las y los trabajadores”.

“Hablamos de condiciones indignas cuando no tienen los implementos necesarios para trabajar, cuando sus espacios de descanso no cumplen con mínimos de humanidad, cuando los supervisores permanentemente cometen abusos contra sus derechos, aprovechando su posición jerárquica, dejándolos en una posición precarizada y vulnerable”, puntualizó.

“Hablamos de condiciones indignas cuando el salario que reciben no alcanza a ser el sueldo ético propuesto por la misma iglesia. El sufrimiento de los trabajadores subcontratados es el sufrimiento de toda la comunidad universitaria, un sufrimiento que no ha encontrado respuestas por parte de la institución”, agregan en la misiva.

A través de su cuenta de Twitter la FEUC dio a conocer la totalidad de la carta que entregaron al Sumo Pontífice.

El Papa habla sobre condiciones laborales en Iquique

Durante su última jornada en Chile, el Sumo Pontífice dijo que “Iquique es una zona de inmigrantes que nos recuerda la grandeza de hombres y mujeres; de familias enteras que, ante la adversidad, no se dan por vencidas y se abren paso buscando vida” y que dejan su tierra “porque no encuentran lo mínimo necesario para vivir“.
Como suele recordar Francisco, los inmigrantes “son ícono de la Sagrada Familia que tuvo que atravesar desiertos para poder seguir con vida”.

Además, realizó un llamamiento a las personas congregadas en la playa Lobito para que esta ciudad “siga siendo también tierra de hospitalidad”.

Pidió a los presentes estar atentos “a las situaciones de injusticia”, “a las nuevas formas de explotación”, y a “la precarización del trabajo que destruye vidas y hogares“.

Estemos atentos a los que se aprovechan de la irregularidad de muchos inmigrantes porque no conocen el idioma o no tienen los papeles en regla”, exhortó.

Al respecto Josefina Canales señaló que “me parece bueno que se haya expresado sobre este tema, porque es un tema que tenemos que trabajar no solo los trabajadores, sino que los estudiantes y que depende de todas las familias. Dentro de esta carta le hacíamos énfasis a hablar de las condiciones laborales que tienen los trabajadores subcontratados, específicamente de la UC, sin embargo, sabemos que la vulneración de derechos no está solo en nuestra universidad sino que también en muchos lugares”.

Los miembros de la FEUC desplegaron un lienzo durante la visita del Papa a la universidad, sin embargo se ha señalado en distinto medios que fue otro grupo el que se manifestó con gritos intentado hacer ingreso al recinto.

Canales se refirió a los eventos de este miércoles en la casa central de la PUC, donde hubo amagos de manifestaciones durante la visita del Papa “en el fondo no fue una funa al Papa, por el contrario, queríamos que el Papa viera que en el fondo en nuestra universidad hay mucho que avanzar, y en temas laborales por sobre todo. Se habla del derecho a los trabajadores en una universidad católica donde realmente deberían estar preocupados de la justicia social, de los derechos de todos y todas, sin embargo, en nuestra universidad se vulneran los derechos, y por eso creemos que es una incoherencia y por eso teníamos que hacérselo saber al Papa, ya que nuestra universidad es pontificia y depende absolutamente de él”.