Denuncian que la iglesia oculta fallo canónico contra obispo por abusos sexuales

Según un medio periodístico, la decisión se habría tomado para no manchar la visita del Papa Francisco a Chile.

387

La iglesia católica chilena estaría ocultando un fallo canónico del Vaticano en contra del obispo de Iquique, Marco Antonio Órdenes, acusado por abusos sexuales a menores, para evitar un nuevo escándalo antes de la visita del Papa Francisco.

Según una investigación de Ciper Chile, tras la denuncia de 2012, Órdenes se escondió en Perú y se le perdió el rastro, aunque aún aparece en la página web de la iglesia como obispo emérito. Además, el medio periodístico afirma que el obispo está en Santiago, autorizado para oficiar misa.

El sitio de investigación recuerda que Órdenes ya había sido acusado en 2009 por el mismo joven denunciante de 2012, pero ante la justicia civil. Y a pesar de la indagación de la fiscalía, la iglesia lo mantuvo en el cargo hasta que el escándalo explotó en Roma.

Desde entonces Órdenes está virtualmente “desaparecido”. La iglesia no entrega datos sobre su paradero ni sobre el estado en que se encuentra la investigación canónica que se le sigue en el Vaticano.

La única información oficial que la Conferencia Episcopal ha publicado sobre él en todo este tiempo es su foto y su nombre en la nómina de los obispos eméritos.

En la publicación, la iglesia recuerda a los fieles que -a pesar de que en su momento admitió que mantuvo conductas impropias con menores y que circula una grabación donde dice que actuó por “calentura”- todavía ostenta el primer grado de la jerarquía eclesial y debe ser tratado con la dignidad de “monseñor”.

Además, fuentes de la iglesia habrían confirmado a Ciper que Órdenes está en Santiago y que oficia periódicamente la eucaristía dominical en el monasterio de las Hermanas de Belén, en Casablanca, con autorización del obispo de Valparaíso, Gonzalo Duarte.

Las mismas fuentes indicaron que los obispos, en una decisión extraoficial, decidieron postergar el anuncio del dictamen hasta después de la visita de Francisco, aunque un sector de los prelados se opuso a la dilación. 

El comunicado que anuncia el resultado de la larga investigación ya estaría hecho. Por los detalles que hasta ahora se conocen, todo hace pensar que, a pesar del tenor de las pruebas en su contra y por la continuidad que se le ha dado al ejercicio de su ministerio sacerdotal, es altamente probable que el dictamen -que debe ser sancionado por el Vaticano- sea exculpatorio para Órdenes o con una sanción menor.