Ad portas de visita papal: Lanzan nómina de religiosos acusados de abusos en Chile

La nómina que incluye identidades, cargos, fotografías y la descripción de los actos cometidos contra sus víctimas fue elaborada por la organización internacional que se dedica a indagar este tema Bishop Accountability.

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Fernando Karadima, Andrés Aguirre alias el cura “Tato”, Cristián Precht y John O´Reilly, son los rostros más conocidos en la lista de 78 religiosos que aparecen en el listado de miembros de la iglesia católica chilena denunciados por abusos sexuales en los últimos 15 años desde que se destaparon estos delitos y que han mermado el respeto y la credibilidad en la institución en el país.

La nómina elaborada por el grupo internacional Bishop Accountability, con sede en Estados Unidos, que se dedica a investigar estos delitos cometidos por integrantes de la iglesia católica, es el primer banco de datos donde aparecen con fotografías, nombres y congregaciones de los miembros de la institución que han sido denunciados por estos casos, incluidos cuatro obispos.

Este nuevo recurso electrónico fue presentado por Anne Barrett-Doyle, investigadora católica y fundadora de la entidad que fue clave para las indagatorias realizadas por el Boston Globe, sobre abusos sexuales en esa ciudad de Estados Unidos.

Los casos presentados se inician con las denuncias presentadas desde 2002, año en que se develó el caso de Andrés Aguirre, el “cura Tato”, y por supuesto que se incluye a quizás el más emblemático, Karadima.

También figura la monja Isabel Margarita Lagos, sor Paula, quien falleció en 2012 tras ser removida como superiora de Las Ursulinas, denunciada al Vaticano por abuso sexual contra algunas alumnas del colegio.

La presentación de este sitio web causó preocupación en la cúpula de la iglesia católica, ya que se produce a cinco días de la llegada del Papa Francisco a Chile, quien ha sido cuestionado por la organización estadounidense de no practicar su promesa de tolerancia cero con los abusos sexuales cometidos por integrantes de la iglesia.

Barrett-Doyle también apuntó a la iglesia católica chilena por, supuestamente, ocultar los hechos y proteger a los autores de éstos. La investigadora aseguró que el arzobispo de Santiago, Eduardo Ezzati, es el principal responsable por “tratar bien a los abusadores y tratar muy mal a las víctimas”.