Según Rajoy es absurdo que Puigdemont gobierne desde el extranjero

El mandatario español se refirió a las próximas elecciones del parlamento catalán, con duras palabras para el destituido líder de la generalitat.

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El jefe de gobierno español Mariano Rajoy calificó de “absurdo” que el cesado presidente catalán, Carles Puigdemont, pretenda recuperar su cargo sin volver de Bélgica a España. De regresar podría ser encarcelado por sus causas judiciales pendientes por sedición y rebelión.

“Es absurdo pretenderse presidente de una comunidad viviendo en el extranjero y mucho más absurdo todavía es pretender ejercer como presidente de una comunidad estando en el extranjero”, dijo Rajoy en una conferencia de prensa en Madrid.

Los independentistas consiguieron 70 de los 135 escaños del parlamento catalán, renovando la mayoría que ostentan desde 2015. La lista de Puigdemont, que prometió volver a ser presidente, fue la más votada de los tres partidos nacionalistas.

Sin embargo, el parlamento regional exige que el candidato a presidente defienda su proyecto en el hemiciclo con lo que Puigdemont debería volver a España, donde el Tribunal Supremo lo reclama por delitos de sedición y rebelión.

Jordi Turull de su partido no descartó una investidura telemática, lo que implicaría un cambio del reglamento parlamentario, mientras sus aliados independentistas ya empiezan a barajar otras alternativas a la presidencia.

Rajoy también incrementó la presión fijando para el 17 de enero la constitución del nuevo parlamento. Desde ese momento los partidos disponen de diez días hábiles para proponer un candidato a presidir la región española.

No caben más apelaciones a la ruptura o a la ilegalidad porque la ley no lo permitirá y porque tampoco pueden alegar el apoyo mayoritario de la sociedad”, advirtió Rajoy, recordando que sólo el 47,5% de los electores catalanes votaron por opciones separatistas en el referéndum del pasado mes de octubre.

Los independentistas adoptaron un plan de ruptura con el resto de España, que los llevó a celebrar un referéndum de autodeterminación prohibido por el gobierno central. El gobierno español respondió el mismo 27 de octubre interviniendo la autonomía regional, destituyendo al ejecutivo de Puigdemont y disolviendo el parlamento. Carles Puigdemont marchó dos días después a Bélgica con parte de su gobierno, evitando la prisión preventiva. Dos de sus compañeros de gobierno siguen encarcelados.