La seguridad computacional es un tema que ya tomó relevancia desde hace algunos años. Sin embargo, no son pocos los que aún le ponen “123456”, “password”, “12345678” o “qwerty” a sus claves de internet, el banco, su computador o su celular. Por eso, desde hace varios años la empresa SpashData realiza un ranking de las contraseñas más fáciles de robar más usadas, presentando hace pocos días su última edición.

Analizaron más de cinco millones de passwords y encontraron que el 10% de usuarios utilizan una contraseña muy hackeable. A las clásicas claves fáciles, la lista agrega otras como “football”, “iloveyou”, “admin”, “welcome”, “monkey” o “login”. Como novedad, este año aparece “starwars”.

Las contraseñas no son los mecanismos de acceso más seguros, pero por su
bajo costo y fácil implementación son ampliamente utilizadas”, explica Marcos Kiwi, investigador del Centro de Modelamiento Matemático de la Universidad de Chile.

Para los usos típicos, el académico del Departamento de Ingeniería Matemática y Director del diplomado en Seguridad Digital da cuatro recomendaciones:

  1. Tener como mínimo ocho caracteres de largo.
  2. No estar presentes en el diccionario ni ser nombres propios.
  3. Contener mayúsculas, minúsculas, números y símbolos de puntuación. 
  4. No usar la misma contraseña para distintas cuentas. 

 “Como todo lo anterior hace complejo el recordarlas, se recomienda almacenarlas en aplicaciones seguras para smartphones o tener algún mecanismo que dependiendo del uso, lugar, y otros, facilite “recordar” la contraseña”, afirma Kiwi.

El investigador aclara que ninguna contraseña es inviolable: “Lo que una busca es un balance entre facilidad de uso y nivel de riesgo. Mientras más aleatoria o impredecible sea la selección de contraseña, mayor es su nivel de seguridad, pero más difícil su uso y memorización”.