Madre que envenenó a su hijo tras perder custodia pasará 20 años en la cárcel

Tras perder hace 3 años la custodia legal del niño, la denominada “Quintrala de Recreo” le suministró quetiapina en dosis elevadas para evitar entregárselo a su padre.

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Presidio perpetuo por el parricidio de su hijo de 3 años en agosto de 2014, deberá cumplir Paola Gabriela Romano Cademartori, quien lo envenenó para evitar que se fuera a vivir con su padre, luego que éste obtuviera el cuidado personal de él.

Según el fallo del Tribunal de Juicio Oral en lo Penal de Viña del Mar, la mujer apodada “La Quintrala de Recreo” permanecerá un mínimo de 20 años de cárcel por la crueldad del crimen, cometido el mismo día en que debía entregar el menor a su progenitor.

En votación unánime se dio por acreditado que más allá de toda duda razonable, “en una hora no determinada del 30 de agosto de 2014, en el interior del domicilio ubicado en calle Manuel Rodríguez N° 1832, casa Nº 11, sector Recreo, comuna de Viña del Mar, la acusada Paola Gabriela Romano Cademartori dio muerte a su hijo (…), de casi 3 años de edad, intoxicándolo mediante el suministro de quetiapina, en dosis elevadas que le ocasionaron la muerte”.

El dictamen añade que “en estos hechos, la acusada actuó por medio de veneno suministrándole a la víctima la sustancia referida en dosis elevadas para un menor de edad, preparando el entorno y las condiciones necesarias para aislar al niño y eludir la entrega a su padre, ordenada judicialmente por sentencia definitiva dictada por el Tribunal de Familia de Viña del Mar, de fecha 26 de agosto de 2014, que disponía que el cuidado personal definitivo del niño le correspondía a su padre”.

La sentencia de los magistrados Juan Ángel Muñoz López (presidente), Claudia Parra Villalobos y Manuel Muñoz Chamorro (redactor) aplicó, además, la inhabilitación absoluta perpetua para postular y ejercer cargos y oficios públicos y derechos políticos por el tiempo de vida de la condenada y la sujeción a la vigilancia de la autoridad por el máximo que permite la ley.

Una vez ejecutoriada la condena, el tribunal dispuso que se proceda a la toma de muestras biológicas de la sentenciada para determinar su huella genética e inclusión en el registro nacional de ADN de condenados.

  • Javier Letelier

    ojalá le peguen o la maten en la cárcel.

  • Prince Rupert Portlife

    Pobre ninio, haber nacido de esta pobre mujer que se trastorno.
    Para llegar a ese extremo, hay que estar enfermo.