Mitos y verdades sobre la aceleración del metabolismo para bajar de peso

La mayoría de las personas caen en errores que, lejos de acelerar el metabolismo, incluso pueden ralentizarlo o perjudicar la salud.

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Existen factores ambientales ajenos a nosotros que influyen en el metabolismo, entre los que se encuentran: climas más fríos, genética, musculatura, dietas extremas  y más.

La activación o aceleración del metabolismo busca lograr un incremento en el consumo energético por parte del organismo, de esta forma al hacer uso más eficiente de las reservas energéticas se promueve la quema de grasa acumulada y por tanto la disminución del peso corporal. Pero muchas veces las teorías entregadas son falsas o erróneas creando el efecto contrario en el cuerpo, es por ello que Punto de Nutrición cuenta la verdad y desmitifica otras para cuidarse correctamente.

Para Daniela Gómez, nutricionista de Punto de Nutrición se deben tratar todos los casos por separado, pues cada persona tiene un metabolismo diferente  y sus particularidades vienen escritas  en su genética, “pero esto no quiere decir que no sea modificable”. 

Además, asegura que hay ciertos factores que aumentan de forma natural el metabolismo, cómo por ejemplo, el ejercicio y todo lo que induzca a  una liberación de adrenalina, como el esfuerzo, el estrés y  el miedo.

Por otro lado, existen factores ajenos a nosotros,  que lo pueden afectar “ a medida que avanza la edad influye en el metabolismo. Ya que  un recién nacido tiene un metabolismo dos veces más activo que un adulto promedio . Vivir en zonas muy frías también aumenta el metabolismo, mientras que la desnutrición o una dieta descompensada o extrema, reducen el metabolismo en un 25%” comenta la especialista.

Entre los mitos que existen a nivel nacional para  acelerar o mejorar el metabolismo que pueden ser contraproducentes para la salud  se encuentran, las pastillas para adelgazar y las , dietas extremas. Y hay otros errores comunes que comete la sociedad que no son perjudiciales para la salud, pero que no lo aceleran, como por ejemplo: comer fruta y verduras deliberadamente, puesto que se transforman en grasa si se exceden en el consumo, comer cada tres horas, que tampoco significa que el metabolismo mejore puede contribuir pero no es directo;  tener un déficit en el consumo de proteínas y un amento en el consumo de grasas y carbohidratos; como también, tener un bajo consumo de agua, puesto que sin agua nuestras células no funcionan.

La especialista asegura que por esta misma razón es importante identificar el problema base de ese “metabolismo lento”  por eso es necesario en primera instancia chequeo médico para identificar patologías hormonales que lleva a subir de peso rápidamente “las más comunes son resistencia a la insulina e hipotiroidismo. Ambas patologías son tratables mediante dieta, ejercicio y fármacos en caso de ser necesario, pero por lo general los problemas de la lentitud del metabolismo va ligado más a malas decisiones en el tipo de alimentos que consumimos y cómo lo hacemos”.