Vicepresidenta uruguaya dice que su país no depende “demasiado” de TLC Chile

Lucía Topolansky, esposa del expresidente José Mujica, forma parte de la coalición de izquierda que está reticente de ratificar el acuerdo económico con nuestro país.

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La vicepresidenta de Uruguay, Lucía Topolansky, aseguró que su país “no depende demasiado” de una ratificación del Tratado de Libre Comercio (TLC) que firmó con Chile, ya que el intercambio entre las dos naciones “no es algo voluminoso”, informó este domingo la prensa local.

La política, esposa del expresidente José Mujica, integra el Movimiento de Participación Popular (MPP), sector que forma parte de la coalición de izquierdas que gobierna el país, el Frente Amplio (FA), y que se ha mostrado reticente a ratificar este acuerdo en el Parlamento.

En este sentido, la agrupación -que lidera el expresidente Mujica (2010-2015)- concluyó en un informe técnico elaborado recientemente que no es beneficioso ratificar el TLC con Chile en el Parlamento.

La postura del MPP también es compartida por otros sectores frenteamplistas, como Casa Grande y el Partido Comunista.

Esta situación a la interna del oficialismo provocó que el canciller uruguayo, Rodolfo Nin Novoa, tuviera que salir a defender el acuerdo, que aún no ha sido ratificado por ninguno de los dos Parlamentos y, por lo tanto, no ha entrado en vigencia.

Novoa aseguró el pasado jueves que a Uruguay lo “complicaría mucho” que no se ratifique el TLC con Chile.

“Lo complica porque este es un precedente que queda en la historia de los tratados de comercio”, expresó el canciller en el programa radial En Perspectiva.

Sin embargo, al ser consultada sobre el tema, la vicepresidenta uruguaya consideró que el país no “depende demasiado” y argumentó que el intercambio “no es algo voluminoso”, según publicó este domingo la emisora local Radio Uruguay.

“Si vamos a hablar de plata (dinero)… No le agrega demasiado”, sentenció Topolansky.

En este sentido, explicó que Uruguay ya cuenta con un TLC con Chile y que la ratificación del último acuerdo firmado en Montevideo en octubre de 2016 serviría para profundizar el primero.

“El Parlamento chileno no empezó ni a considerarlo y el tratado no entra en vigencia hasta que los dos Parlamentos lo aprueben”, señaló.

Además, agregó que Chile se enfrentará a un período electoral a fin de año, por lo que puso en duda que el Parlamento lo vaya a aprobar antes de esa fecha.

Por esta razón, sostuvo que el MPP no está apurado por votar este acuerdo en el Parlamento y que el sector prefiere tomarse “un tiempo y salir con unidad”.