Cómo prepararnos para los espacios de trabajo del futuro

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*Por Marco Cantamessi

Cada vez más, las empresas han tenido que adaptarse a los cambios en las necesidades y requerimientos de sus colaboradores para seguir funcionando. Así, la tecnología y las nuevas formas de trabajo obligan a modificar la gestión para aumentar la calidad y la productividad de las corporaciones. En este vaivén, la transformación de los espacios de trabajo es inevitable, sobre todo en lo que se refiere a la irrupción de innovaciones y nuevas aplicaciones.

Para ello, las compañías deben tener en cuenta una serie de consideraciones acerca de la seguridad y el control de la información, posibles efectos sobre la cultura corporativa y la forma de relacionarse entre colaboradores, además de gestionar adecuadamente los negocios digitales.

Desde hace algún tiempo, las máquinas han empezado a aparecer en las oficinas. Es el caso de los wearables o “tecnologías vestibles”, que ya están en funcionamiento en los call centers, y que pueden informar si los agentes están estresados después de una llamada con un cliente difícil. O también los robots, que están presentes en el 80% del proceso de ensamblaje de un automóvil y que han sido usados por más de 15 años en áreas como la medicina, para cirugías.

Otro cambio que se ha producido es el de las aplicaciones que empezaron en el mundo B2C (Bussiness-to-Consumer) y que están siendo utilizadas cada vez más en el ámbito empresarial o B2B (Bussiness-to-Bussiness). Por ejemplo, la plataforma de mensajería personal Whatsapp, está ingresando a los espacios de trabajo como una herramienta con la que millones de personas ya están familiarizadas y que puede volver aún más difusa la línea entre su uso individual y laboral.

Hasta hace un tiempo, las empresas aplicaban la lógica de “Trae Tu Propio Dispositivo” (Bring Your Own Device por sus siglas en inglés), es decir, los colaboradores usaban sus dispositivos personales para realizar tareas corporativas. Hoy son las mismas compañías las que entregan a sus trabajadores dispositivos móviles habilitados con aplicaciones corporativas, práctica conocida como COPE (Corporate-Owned, Personally-Enabled).

Este nuevo panorama, que se suma al aumento de los ciberataques industriales a nivel mundial, plantea nuevos desafíos a las empresas para mantener el control y resguardar la información y los datos corporativos, apostando por aplicaciones más seguras y administrables de manera remota.

Al tener dispositivos mejor conectados, los empleadores pueden analizar el comportamiento de los individuos y observar cómo se comportan unos con otros, pudiendo definir así mejor sus estrategias comerciales para potenciar la productividad.

La tecnología es clave para impulsar el potencial de los negocios a futuro, para lo cual las empresas deben estar preparadas y buscar un aliado que les ayude a transitar hacia este camino de la revolución digital de la mejor manera posible.

 

*Marco Cantamessi es ingeniero, MBA en IT y metodología de administración de proyectos, y actualmente es Country Manager de Dimension Data Chile.