Citronetas en Chile, patrimonio cultural sobre ruedas

Citröen Chile presentó la plataforma que busca realizar un catastro a nivel mundial de los vehículos de la marca y crear un museo interactivo que recibió una gran bienvenida desde los fanáticos, los mismos que preparan su encuentro nacional a fines de octubre.

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Como patrimonio cultural y parte de la historia de Chile. Así es como los aficionados de las citronetas recuerdan al automóvil que se convirtió en parte de las postales del país en los años 50s.

Más de 60 años de fanatismo se concentraron en Santiago en un nuevo encuentro de los amantes de este modelo de Citröen. Cerca de 40 vehículos provenientes de todo Chile se congregaron en las oficinas centrales de la escudería, en una jornada en que la ciudad revivió por algunas horas las postales del pasado.

Es con ese espíritu con el que hacen el lanzamiento de Citröen Origins, plataforma digital en que los amantes de la marca podrán registrar su vehículo y compartir historias de su “joyita”.

La iniciativa es a nivel mundial y los chilenos no quedarán fuera del registro que pretende hacer un catastro de vehículos de la marca desde 1919, hasta el más moderno, el C3 de 2017.

“El patrimonio y la herencia de la marca es muy fuerte, sobre todo en Chile con la 2CV, que fue un ícono. Hay una comunidad muy grande, ponen mucho esfuerzo en preparar su propia citroneta o su patrimonio cultural móvil”, explica a La Nación la subgerente de Marketing de Citröen Chile, Bernardita Cruz.

Bernardita Cruz, subgerente de Marketing de Citröen Chile. (Fabián Vargas – La Nación)

La plataforma ya es considerada como un museo interactivo que hace un catastro de los vehículos de la marca desde 1919, donde además ofrece imágenes, características de cada modelo, además de los sonidos de su motor y música de la época.

“Esta es una herencia y la marca ha querido sacarla adelante y mostrar a la comunidad que existe una gran historia. No es solo lo que viene en el futuro, sino que también lo que traemos del pasado. Lo importante es que podemos combinar desde autos antiguos hasta el auto actual”, agregó Cruz.

Este es solo el inicio de las actividades que envuelven a la comunidad. Entre el 27 y el 29 de octubre se desarrollará XII Encuentro Nacional de Citronetas en Curicó y que ya tiene inscritos a 150 dueños orgullosos del modelo.

La comunidad de la citroneta no tiene límites y así fue cómo sus amantes se citaron en Santiago. Uno de ellos es Óscar Dupré quien llegó desde La Serena con su modelo de 1979, ejemplar reconstruido a mano.

Sobre la gente ajena al mundo motor, reconoce Dupré, nunca entenderá su pasión o que haya invertido cerca de $20 millones en su citroneta.

“Nunca van a entender, pero aquí hay pasión, hay algo en que uno se da gusto personalizado. Yo participo de todos los eventos, a todos voy (…) Es un homenaje al original, pero está un poco más modernizado con repuestos que en Europa aún no mejoran, como turbo, limpiaparabrisas y otros detalles que vienen en mejora”, dijo a La Nación.

Óscar Dupré y su Citröen de 1979 de los $ 20 millones. (Fabián Vargas – La Nación)