Sergio Melnick y el pinochetismo sociológico

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*Por Manuela Veloso y Francisco Carrera

Las críticas por parte de Canal 13, de personeros de la derecha y la Nueva Mayoría a la decisión de Beatriz Sánchez de no asistir al programa “En Buen Chileno” por la participación en ese espacio del ministro de la dictadura Sergio Melnick, dejan de manifiesto una contradicción severa en la forma en que se concibe el debate acerca de la libertad de expresión y la tolerancia en nuestro país.

Lejos de lo expresado por Iván Valenzuela, conductor del espacio, en orden a estar “abiertos a todos los sectores”, lo cierto es que ese programa es precisamente un reflejo del duopolio informativo que ha imperado en dicha estación televisiva en materia política en los últimos 27 años. Basta recordar que la salida de Pilar Molina del programa supuso la inclusión de dos nuevos integrantes sin modificar la composición política del panel, excluyendo con ello a voces alternativas a los bloques tradicionales.

Valenzuela esgrime el criterio de libertad editorial del espacio televisivo para definir sus contenidos y panelistas, sin convenir el hecho de que a la candidata del Frente Amplio le asiste un derecho similar para asistir (o no) al programa. El propio Cristián Bofill, director de “En Buen Chileno”, acusa veto por parte de Sánchez, el que a su juicio sería contrario al periodismo y la democracia.

Pero la decisión de Beatriz Sánchez no es, en absoluto, resultado de un capricho personal o de una mera actitud prejuiciada hacia la figura de Melnick. La abanderada del Frente Amplio argumenta una decisión ética que se sustenta en la idea de que a Melnick le cabe una “responsabilidad política” por haber formado parte de un gobierno que violó sistemáticamente los derechos humanos.

A este respecto, cabe recordar que el argumento tradicionalmente esgrimido por el ex ministro de Odeplan respecto de su rol en la dictadura es el mismo que utilizan otros colaboradores de dicho régimen, en términos de haberse desempeñado en funciones técnicas, ajenas a las acciones represivas llevadas a cabo por los aparatos armados y de inteligencia.

Albert Speer, el célebre arquitecto alemán y colaborador estrecho de Hitler, antes de admitir su responsabilidad política por los crímenes del régimen nazi, intentó inicialmente desligarse de éstos, alegando desconocimiento de lo que acontecía en los campos de concentración. Al reconocer, no obstante, su cometido durante los Juicios de Nuremberg, Speer invirtió ese razonamiento, estimando que su obligación moral, por la función política que cumplía, era precisamente la de saber e informarse de las atrocidades del régimen que apoyó. Bajo ese mismo prisma, ¿puede Sergio Melnick escudarse en su inocencia penal para desmarcarse políticamente de haber aceptado y permanecido en un cargo de confianza al interior de un gobierno que instaló como práctica generalizada la desaparición forzada, el asesinato y la tortura de miles de compatriotas?

Supongamos generosamente que hiciéramos fe de la idea de que Melnick no tuvo conocimiento de los crímenes de la dictadura, ¿no cabría esperar por parte del panelista de “En Buen Chileno” un gesto mínimo de decoro en orden a restarse de asumir un rol preponderante en el debate político actual?

Por lo mismo, llama poderosamente la atención que la defensa de Melnick y las subsecuentes críticas a la decisión de la candidata del Frente Amplio provengan no solo de quienes hoy por hoy pueden ser asociados a la derecha política y económica (Villegas, Bofill, Mariana Aylwin), sino también de actores ligados al mundo de la centroizquierda. Dichas críticas no hacen otra cosa que ajustarse a criterios propios de un consenso precario y que oscilan entre el relativismo y el revisionismo.

En efecto, el relativismo tiende a simplificar la comprensión de lo que fue el régimen de Pinochet, reduciéndolo a algo así como un gobierno de tecnócratas y civiles engañados o inconscientes de los actos de los servicios armados y de inteligencia. Así, la dictadura militar deja ya de ser vista en términos sistémicos como lo que fue, esto es, un acoplamiento entre el aparato represivo que cometió las acciones criminales y los civiles que propiciaron la refundación política y económica del país, la cual solo fue posible a partir de la supresión de las libertades y los derechos civiles y políticos de los ciudadanos. Visto de esta manera, la posición relativista comprende el régimen de facto de manera casi anecdótica, como una tragicomedia de hechos desafortunados de los que el país puede resarcirse individualizando a los criminales.

El revisionismo, en tanto, se asocia a una reinterpretación de los actos perpetrados por la dictadura, situándolos en un supuesto contexto que los justificaría o los harían comprensibles. Así, resulta habitual en quienes suscriben esta postura hacer mención al desabastecimiento durante el período de la Unidad Popular como excusa para legitimar el golpe militar de 1973. Este tipo de razonamiento resulta tan infame como legitimar el Holocausto durante el nazismo como resultado de la incapacidad de la República de Weimar de resolver la crisis económica.

La tendencia a la negación y el revisionismo es un fenómeno propio de democracias débiles que no logran establecer una condena masiva y un “nunca más” generalizado respecto de un período previo en que el genocidio se transformó en política de Estado. En España este fenómeno caracteriza el llamado “franquismo sociológico”. El término designa la herencia dictatorial del gobierno de Francisco Franco, que perduraría hasta nuestros días en la nación ibérica, y que se grafica en la permanencia de instituciones, de líderes políticos en cargos de poder y de un legado autoritario que se plasma en la cultura.

El pinochetismo sociológico chileno, se evidenciaría precisamente en la mantención de la Constitución dictatorial; la perdurabilidad de las reformas económicas que permitieron conculcar derechos sociales como la educación, la salud y la seguridad social; la impunidad de los delitos; y una tendencia en nuestra cultura a exigir orden y autoridad como manera de dar solución a los dilemas que plantea la vida democrática. Las crisis económicas, los errores gubernamentales o los hechos de corrupción de los últimos años han tendido a alentar este imaginario pinochetista en parte de la población. Esto quedaría de manifiesto en las fórmulas anti inmigración de algunos políticos de derecha, en las mal llamadas “detenciones ciudadanas”, o en el trato discriminatorio con que el Estado, los partidos del orden y los medios de comunicación han dado a la situación del pueblo mapuche.

 

*Manuela Veloso es Abogada constitucionalista de la Universidad de Chile, ex dirigente estudiantil y militante del Movimiento Autonomista.

 

 

*Francisco Carrera es Bachiller en Ciencias Sociales de la PUC, Sociólogo de la Universidad Alberto Hurtado y académico de la Escuela de Trabajo Social de la misma casa de estudios.

 

  • Carlos

    la dictadura fue un ente civico militar, sabemos que los milicos eran los webones palos mandados y hacer el trabajo sucio anticomunista (?), tenemos una parada militar en los centros de detenciones, pero los civicos brillan por su ausencia, entonces cuando Sanchez tira la primera piedra, donde los cobardes no son capacez (?) vuelvo e insisto donde stan los civicos de patria y liberta, fiducia y los latifindistas que acarreaban milicos y matar a campesinos y obreros ?? donde estan ?? Beatrix Zanches los dejo en pelotas politicamente, no solo a la derecha fascista, sino que a los cobardes amariullos.-

    • Julio Carrasco

      Pobrecitos….

    • Prince Rupert Portlife

      LOS LADRONES DE TIERRAS ESTAN OCUPADOS ROBANDO. TIENEN A LOS PACOS PARA QUE LES HAGAN EL TRABAJO SUCIO. LOS PACOS NO TUVIERON ASCO EN IR A BALEAR Y APALEAR A LOS PASCUENCES, LA RAZON? EL JUDIO SIONISTA DANIEL PLATOVSKY COMPADRE DEL MANOS LARGAS SE LA QUIERE DEJAR PARA HACER HOTELES. INFORMENCE DE PLATOVSKY -ISLA DE PASCUA.

  • andres soto

    Un gobierno comunista seria lo peor para Chile. Estan de ejemplo venezuela,cuba,korea del norte. https://uploads.disquscdn.com/images/9948ba03e1c43d92748ef5b7db4af5f21c1295ad14a8ccb25041a512cb377840.jpg

  • Vilma Navarro-Daniels

    Excelente análisis. Lo pongo en mi FaceBook.

    • josé manuel cubillos m

      Este psicopata. Es otro cabeza de chancho hijo de un torturador de hombres, mujeres y niños.

  • Rita Salim

    Cualquier discusión se debe llevar entre demócratas. Melnick es un defensor del fascismo, de los cobardes asesinos y torturadores. Nadie debe sentarse en una mesa a discutir con él.

  • Waldo Palma

    Si vamos a rechazar las dictaduras, hagamos a todas y principalmente la que han durado décadas , ahora se ve claramente cómo el comunismo es un partido organizado en forma internacional no local, y se amparan a través de las organizaciones creadas para proteger al hombre como especie y el único que no lo hace es el comunismo, en Chile está protegido culturalmente desde las casas de estudios y sindicatos permitiendo que este partido sea uno de los más ricos de Chile acumulando lo que critica, el capitalismo y por su intermedio atacar y controlar el poder y medios de difusión .

  • Raúl M.C.

    La comparación es delirante por decirlo en buenas palabras. El régimen nacional SOCIALISTA, apoyado por el fascismo de origen también SOCIALISTA para que no se olvide, buscaba la pureza de la raza aria, exterminar deliberadamente a judíos, homosexuales, gitanos y todos los que vinieran “fallados” de acuerdo a sus criterios, la eugenesia que tanto defendía Allende era parte de este ideario.
    El Gobierno Militar en Chile convocado por el congreso y la GRAN MAYORÍA de los chilenos destituyó un gobierno corrupto, donde el Presidente se puso fuera del Estado de Derecho, un Presidente que tenía su propia guardia personal armada, un tipo que involucró a las FFAA en la política al llevarlos al gabinete, con esto se evita un enfrentamiento civil donde los muertos iban a ser cientos de miles y se comienza a reconstruir el país para entregarlo democraticamente al mundo civil a fines de los 80.
    En todo proceso o quiebre institucional hay daño colateral, hay excesos, abusos y situaciones injustificables.
    Del lado que sea, izquierdas o derechas cuando las FFAA irrumpen para salvar una situación crítica siempre hay muertos, heridos, vencedores y vencidos. Y sólo como ejemplo es necesario dejar claro que cuando las revoluciones, golpes de Estado o pronunciamientos son desde la izquierda esos países cuentan sus muertos por decenas de miles y el tiempo que se atornillan al poder es bastante mas largo que 17 años donde terminan gobernando los hermanos y parientes de quien encabezó la revuelta.
    En Chile las víctimas de la violencia política incluyendo a los caídos en las FFAA no superan los 5.000, muchos de ellos caídos en persecuciones, otros en enfrentamiento y lamentablemente otros bajo el abuso y la cobardía de algunos oficiales que no supieron darse cuenta que estaban cometiendo las mismas atrocidades de las que se supone nos tenían que salvar.
    Esas personas debieron enfrentar un juicio y el reproche de sus compañeros de armas y eso fue un gran error del Gobierno Militar.
    Comparar una situación como la que ocurrió en Chile, con las millones de almas perdidas en la Segunda Guerra Mundial a partir del régimen nazi es una estupidez propia de fanáticos que no resiste ningún análisis.

    • Alberto Perez

      Que manera de hablar pelotudeces este facho!!

      • josé manuel cubillos m

        La democracia es esto.
        Que los psicopatas tienen derecho a

    • Prince Rupert Portlife

      Ve un psiquiatra o calla porque alguien te pude meter en la avenida la paz. y bien justificado estaria.

  • josé manuel cubillos m

    Raulito.
    Allende saco el 47% en su última elección con un 90% del padrón electoral y nada justifica la violación y muerte de hombres mujeres y niños.
    La propiedad privada no es sagrada.
    Lo sagrado es la vida.
    Lo sagraso es el otro/a. Porque con el otro/a, hago patria.

  • josé manuel cubillos m

    Hay dos dechs. Las que dieron el golpe y las que apoyaron el golpe.
    Luego estan las drchs que tomaron el poder y las que fueron excluidas del poder.
    Pero todas las drchs avalan el sistema, desde el mapu, ppd. “laguismo” hasta la udi “Guzman~Pinocho”.
    Solo veamos a todos los ministroa hacienda. Economía y presidente del Banco central, desde la vuelta a la Democracia, todos neoliberales.

  • josé manuel cubillos m

    La diferencia entre el sionismo y el nazismo es mínima.
    Matar hombres, mujeres y niños es una orden divina que dios les da cuando hablan con él.
    Esto es psicopatía pura y divina.

  • eduardo Cuevas

    En cualesquier democracia estable consolidada este señor Sergio Melnik discípulo de Pinochet no podría ocupar ningún cargo público por ser cómplice de violación a los derechos humanos y haber guardado silencio mientra en el país de torturaba y desaparecían personas.

  • Prince Rupert Portlife

    SAQUEN A ESTE INFELIZ DE AQUI. PARECE CASA DE PROSTITUDAS DANDOLE TRIBUNA AL LOS MAS ODIADOS GOLPISTAS. COMPLICES DEL DICTADOR SON TRAIDORES A LOS CHILENOS. ESTE MAPUCHE PARECE QUE SE EQUIVOCO DE RAZA Y NACIO SIONISTA.

  • Prince Rupert Portlife

    las palabras que tengo para este infeliz, no las publica la nacion lamentablemente.
    este SIONISTA GENOCIDA es la maxima basura de chile. Que le importarian unos miles de chilenos desaparecidps a esta bestia?