Un confuso incidente fue captado gracias a las cámaras corporales de los agentes de policía.

Un llamado al 911 alertó a los uniformados sobre un supuesto atraco en el bar Backstep Brewing en Crawfordsville, Indiana. Fue cuando los oficiales llegaban al lugar cuando vieron salir del recinto a un hombre armado.

Rápidamente, ambos policías desenfundaron su armas y ordenaron al sujeto a dejar la suya y quedarse en el suelo.

-“Estamos grabando una película”

-“¿Perdón?”

Ese fue la breve conversación que no disuadió a los uniformados, y con razón. Sin embargo, resultó que el hombre decía la verdad, efectivamente estaban grabando una película en el local. Lo grave es que uno de los policías disparó su arma.

Afortunadamente, el incidente no pasó a mayores y el impacto de bala fue en un muro y no en el actor, aunque tuvieron que pasar varios minutos para que los compañeros del actor pudieran aclarar la situación.