Un 18 sin preocupaciones: conducción responsable

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*Por José Antonio Llanos

La experiencia demuestra que no es suficiente reducir solamente los números de fallecidos en Fiestas Patrias, sino que debemos como sociedad ser responsable de la cultura preventiva de los conductores.

No quiero dejar de mencionar que a la fecha llevamos más de 1.056 fallecidos, y sin duda no son números alentadores. Dado estas estadísticas es necesidad de que haya mejores conductores, sobre todo cuando el incremento del parque vehicular en esta fecha aumenta. El problema no es solo de intervención de los organismos e instituciones oficiales sobre los problemas de tránsito, la solución, descansa imprescindiblemente en la contribución personal que cada conductor haga para mejorar la situación general, realizando cada vez un viaje perfecto.

Por lo tanto debemos tener presente los elementos que influyen en la conducción, atención, sueño, cansancio o fatiga, estado de anímico, experiencia, el estado de las vías,  los vehículos, la velocidad, el alcohol.

Al momento de tener presente los elementos debemos adoptar la conducción a la defensiva lo que significa ser fiel a la normativa vigente, se debe conducir con precaución, mantener buena distancia de seguridad, mira primero y conduce después y tener un concepto de conductor seguro antes del de buen conductor.

Antes de empezar el viaje debemos tener presente las normas de tránsito, el estado del vehículo, los tiempos y horarios para movilizarlos, la cortesía, y lo fundamental la cultura preventiva; siéntese tras el volante y medite por un momento sobre las acciones y condiciones que pudieran presentársele.

Es un valor muy relevante la prevención de riesgos, partiendo con la revisión de los sistemas en forma periódica y sobre todo antes de realizar un viaje (víseles, agua, frenos, neumáticos, etc.). El conductor debe encontrarse cómodo para tomar el control físico del móvil los espejos, asiento y cinturón de seguridad, para su confort.  Verificar que los vidrios del vehículo se encuentren en óptimas condiciones de limpieza para poder apreciar de buena manera el entorno. Debe conducir en condiciones físicas óptimas (descansado y dentro de lo posible alejado de tensiones).

Bajo ninguna circunstancias conducir bajo los efectos del alcohol, drogas o medicamentos que produzcan sueño. Respetar la velocidad permitida para zonas urbanas y rurales debiendo sumar a ello conducir el vehículo a una velocidad razonable y prudente. Mantener en todo momento la atención al entorno que envuelve al móvil, de manera tal que logre identificar un posible riesgo de accidente. Mantener una distancia razonable y prudente respecto al móvil que lo antecede. Considerar que las condiciones atmosféricas influyen directamente en la conducción. Considerar que en la conducción se demuestra la CULTURA de la persona.

Ya sea como conductor, peatón o pasajero, ser responsables en la seguridad vial depende absolutamente de todos nosotros.

 

*José Antonio Llanos es Director de Ingeniería en Seguridad y Prevención de Riesgos, Universidad Andrés Bello Viña del Mar.