Esposa de José Mujica asumiría vicepresidencia en Uruguay

La otrora guerrillera es la segunda en la lista electoral del ex gobernante y quedará entonces con la responsabilidad de ocupar el lugar que dejó Raúl Sendic, luego de denuncias por fraude al fisco.

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La esposa del ex presidente José Mujica, Lucía Topolansky, se perfila como la futura vicepresidenta de Uruguay tras la renuncia al cargo el sábado de Raúl Sendic.

La otrora guerrillera de 72 años, es senadora por el gobernante Frente Amplio y según la normativa vigente, será quien ocupe el puesto que dejó el político, sumido en un escándalo por el uso de un título académico que no tenía y gastos dudosos con sus tarjetas corporativas oficiales.

La Constitución uruguaya establece que el senador más votado de la lista con mayor votación en las últimas elecciones asuma la vicepresidencia en caso de vacancia.

Mujica, presidente entre 2010 y 2015, senador líder del Movimiento de Participación Popular (MPP), que tiene la mayor bancada en la cámara alta, no puede ser vicepresidente ya que en Uruguay no existen los períodos sucesivos de gobierno y un vicepresidente debe poder suplir al titular.

Por ello su mujer, segunda en la lista electoral del ex gobernante, quedará entonces con la responsabilidad de ocupar el lugar de Sendic.

Fue el propio Mujica, el principal padrino político de Sendic, quien se encargó a lo largo del día de insinuar y luego confirmar que Topolansky aceptará el cargo.

“No se puede discutir, institucionalmente es así y ta (está)”, le dijo a la televisión local. “Esto es una ‘changa’ (trabajo) que cayó extra. Ni pensábamos,pero bueno, hay que aceptarlo”, añadió.

DE GUERRILLERA A ZURCIDORA

Topolansky integró junto a Mujica la extinta guerrilla Movimiento de Liberación Nacional (MLN) Tupamaros, que actuó en Uruguay en los años 60’ y 70’, que fue fundada por Raúl Sendic, el fallecido padre del dimitido vicepresidente.

Originalmente del ala dura de la izquierda uruguaya, Topolansky fue de las primeras en defender a Sendic cuando, en febrero de 2016, admitió no tener el título académico de licenciado en Genética Humana obtenido en Cuba con el que se presentaba. La ex primera dama afirmó incluso que había visto el título que finalmente nunca apareció.

Luego de un año y medio de una desgastante crisis interna en el seno del izquierdista Frente Amplio, Topolansky deberá zurcir en la interna de un partido que exhibe fisuras.

Para el politólogo de la Universidad de la República Adolfo Garcé, Topolansky “no es un factor disruptivo” porque el Frente Amplio tiene “clarísimo” que esta es una de sus crisis más graves desde su fundación en 1971.

“Está suficientemente demostrado por las encuestas que (el oficialismo) puede perder la próxima elección” en 2019 luego de tres mandatos consecutivos, y su “prioridad” es mantenerse en el gobierno, explicó.

La politóloga independiente Fernanda Boidi, sostuvo en el mismo sentido que la esposa de Mujica “le puede aportar (al gobierno) el vínculo directo con la fuerza mayoritaria en el Parlamento”, que es la bancada del Frente Amplio, una coalición “que no es un partido unificado, uniforme ideológicamente”.

RENUNCIA DE SENDIC

Si bien varios sectores del Frente Amplio habían pedido al vicepresidente que diera un paso al costado, Sendic se había mantenido firme en su cargo y había anunciado que probaría su “inocencia” en una reunión partidaria que tuvo lugar este sábado.

Pero, delante de sus compañeros de partido, denunció “deslealtades” y les comunicó que renunciaba. Acto seguido, en su cuenta de twitter, comunicó a la población su “renuncia indeclinable” al cargo que asumió en 2015.

Es la primera vez que un vicepresidente renuncia en Uruguay. A los 55 años, Sendic deberá ahora enfrentar varias causas en la órbita judicial por su gestión al frente de la petrolera estatal ANCAP durante la gestión de Mujica.

Primero presentará este lunes su renuncia formalmente ante el Parlamento. Topolansky asumirá luego, en fecha aún a definir.

Para el Frente Amplio en tanto, se acerca el inicio de un nuevo ciclo electoral.

“La prioridad (del oficialismo) es sanar las heridas lo antes posible y empezar a persuadir a la opinión pública de que pese a todo lo que ha pasado el Frente Amplio tiene algo para dar”, resumió Garcé.

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