Barrios de Alta Complejidad: Un plan integral para una situación excepcional

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*Por Hernán Ortega C.

Durante el año 2014, desde el gobierno surgió la necesidad de instalar en la Región Metropolitana un proyecto focalizado de intervención para territorios definidos previamente como de alta complejidad. Las principales características de estos barrios serían la precaria condición de habitabilidad, con graves problemas de violencia e inseguridad, ausencia de infraestructura y servicios públicos – privados y, por sobre todo, relaciones deterioradas con la autoridad y sentimiento de abandono por parte del Estado.

A partir de esa visión, se priorizó a Bajos de Mena de la comuna de Puente Alto como el primer territorio en Santiago donde se pondría en práctica este modelo, y que tuvo como objetivo coordinar los esfuerzos intersectoriales de todos los ministerios y servicios para generar un plan con una mirada integral que fuera capaz de enfrentar una situación excepcional. Así, nació el primer Plan Integral para un Barrio de Alta Complejidad en la Región Metropolitana.

Durante ese mismo año, se dio inicio a un proceso de diagnóstico interno desde el barrio, que reflejó la realidad habitacional, social y de seguridad de Bajos de Mena. Con el diagnóstico en mano, y gracias a la coordinación del Plan Integral desde la Intendencia Metropolitana y a la participación activa de la comunidad, se propuso una nueva estrategia habitacional para resolver la problemática de la calidad de las viviendas, apuntando a disminuir densidad y hacinamiento, además de generar planes maestros para todo el territorio. Todo esto con una estrategia diferente coordinada con las Policías y Fiscalías para atacar el tráfico de drogas y las bandas organizadas.

Así, los sueños, ideas y motivaciones de las y los vecinos de Bajos de Mena fueron conocidos y validados en diciembre del 2014. Durante todo el 2015, nos dedicamos a trabajar a través de focus group, asambleas, encuestas y múltiples encuentros, para terminar presentando un modelo de gestión con un fuerte rol coordinador que tuvo como primer objetivo construir identidad con la construcción de un Barrio Cívico (con Comisaría incluida) en el corazón de Bajos de Mena. Desde entonces, cada una de las acciones llevadas a cabo han sido bajo el alero de cuatro grandes componentes o líneas de acción que apuntan a la regeneración urbana y mejoramiento de la vivienda, infraestructura y conectividad, desarrollo social-comunitario y seguridad pública.

Dada la evaluación de este plan, durante 2016 el Ministerio del Interior decidió encargar a la Intendencia Metropolitana la incorporación de La Legua al modelo de gestión de los Planes Integrales. Más tarde se sumó el sector de Parinacota en Quilicura y actualmente se trabaja en el diagnóstico de la Población El Castillo en La Pintana. Hoy, a partir de los resultados, la Subsecretaria de Prevención del Delito y el Ministerio de Desarrollo Social trabajan en la idea de generar un Programa Nacional para Barrios de Alta Complejidad en todo Chile.

La experiencia de los Planes Integrales –que cuentan con marco lógico, línea de base de medición de resultados y una batería de proyectos y acciones que han generado a la fecha inversiones por más de 30 mil millones de pesos– empiezan hoy a mostrar resultados concretos en la mejora de la calidad de vida de sus comunidades, y en la percepción y condición de seguridad en las y los vecinos de cada barrio. Hoy, estos resultados han permitido recuperar en parte la confianza, el entusiasmo y la participación de la gente de La Legua, Bajos de Mena y Parinacota.

Llegamos con el compromiso, tal como lo señalara la Presidenta Michelle Bachelet, de actuar de manera integral, tanto de la puerta hacia adentro como de la puerta hacia afuera. Llegamos a saldar una deuda, porque los planes integrales son para todas y todos.

 

*Hernán Ortega Castillo es director ejecutivo de la Unidad de Planes Integrales de la Intendencia Metropolitana de Santiago.