Cuando termina el Mes de la Solidaridad

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*Por Teresa Barrientos

Desde siempre hemos escuchado que somos un país solidario, cálido y acogedor, tenemos cientos de ejemplos que reafirman esta creencia, como la respuesta ante las catástrofes en nuestro país y más allá de nuestras fronteras, o la obra de la Teletón, que con la ayuda de todos ha hecho posible crear centros para la atención de muchos niños y niñas que requieren de una atención especializada para ser cada día más independientes.

Por otra parte, también es muestra de ello la labor de cientos de organizaciones solidarias de la sociedad civil que trabajan con gran esfuerzo por mejorar las condiciones de vida, la educación, la salud, la integración al trabajo de personas a las cuales no alcanzan a llegar los planes del Estado.

¡Somos solidarios, que duda cabe! Lo cual es maravilloso en estos tiempos en que hay una cierta tendencia donde prima la autorrealización, donde se privilegian los derechos y se olvidan a veces los deberes.

Somos solidarios ante las grandes campañas o situaciones planteadas por la prensa que nos hacen  reaccionar, pero sería interesante revisarnos en el día a día, recordar que solidaridad es ponerse en el lugar del otro, colaborando o ayudando desde un sentimiento de empatía por las circunstancias de los demás.

Como vivir la solidaridad diariamente, por ejemplo en el trabajo, compartiendo nuestros conocimientos, atendiendo bien al público, escuchando atentamente antes de responder.

Como vivir la solidaridad en la educación, valorando las diferencias, propiciando el trabajo en equipo, poniendo el acento en lo que se puede aprender de la experiencia o de la forma de aprender del otro, haciendo las adaptaciones necesarias para que todos logren aprender. Sería maravilloso cultivar una “cultura solidaria”.

Si somos más solidarios, somos más inclusivos.

Si somos más solidarios, el bullying no tiene cabida.

Si somos más solidarios, somos menos agresivos.

Recordemos lo que Jalil Gibran nos dijo: “Bueno es dar cuando nos piden; pero mejor es dar sin que nos pidan”.

 

*Teresa Barrientos es Directora de la Escuela Especial de la Corporación de Padres y Amigos del Limitado Visual (Corpaliv)