Un Superclásico para revalidarse

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*Por José Tomás Fernández

Pronto nos pilló el Superclásico del fútbol chileno. Apenas se va a completar un mes de iniciado el Torneo de Transición 2017 y ya se presenta el partido entre las dos instituciones más populares del país en la 5ª fecha, justo antes de la fecha FIFA y de un mes de septiembre donde se jugará de manera intermitente por las Fiestas Patrias.

A pesar de esta situación, para muchos este partido toma una relevancia verdaderamente importante, que es la de revalidarse. Revalidar la ideología, los conceptos, el juego, la confianza, el respeto y la paciencia.

Por el lado de los locales, Pablo Guede tendrá una tarea no menor, pues los adeptos del conjunto albo le exigen al argentino un triunfo o, al menos, no perder para seguir con la racha de 16 años sin caer en el Estadio Monumental ante el rival más acérrimo. Una derrota, se dice, podría incluso costarle el puesto.

El técnico argentino ha tenido que soportar que muchos pongan en entredicho su estilo de juego, como por ejemplo el no tener posiciones fijas para hombres como Felipe Campos, Gabriel Suazo, Nicolás Maturana o el mismo Luis Pedro Figueroa. En general, las rotaciones en puestos claves no le han sentado muy bien al equipo, un hecho que data incluso del primer semestre cuando experimentó (y falló) en la expedición alba a Cavancha, donde perdió ante Deportes Iquique probando con Esteban Paredes de volante creativo e Iván Morales volanteando por el sector derecho.

Para peor, por torneos nacionales (es decir, descontando la goleada a Deportes La Serena por el partido de vuelta de la primera fase de la Copa Chile), Colo Colo no suma de a tres en Pedrero desde hace más de cuatro meses, cuando derrotó a la Universidad de Concepción por 3-0 el 15 de abril, válido por la 10ª fecha del Torneo de Clausura 2016-2017.

Si algo no se le puede criticar al ex técnico de San Lorenzo de Almagro es precisamente su planteamiento en los duelos ante sus archirrivales. Desde que llegó a mediados del 2016, dirigió al “Cacique” en siete clásicos (dos ante la “U” y cinco ante la Universidad Católica) y jamás perdió. De hecho, sus partidos más tácticos, donde definitivamente terminaron resultando todas sus apuestas en cancha, fueron en los de este tipo.

Por último, en favor del elenco colocolino, además de los 16 años sin caer en Macul, se cuenta con que no pierden ante la Universidad de Chile en partidos oficiales desde mayo de 2013, cuando un doblete de Juan Ignacio Duma y un gol agónico de Charles Aránguiz en los descuentos le dieron la victoria por 3 a 2 al equipo que dirigía en ese tiempo el argentino Darío Franco.

Y es precisamente esa la carga que tienen en La Cisterna. A pesar de que gran parte de los jugadores ha desfilado por la prensa desmarcándose de la responsabilidad de no ganar en Macul desde el 2001, en el fondo saben que este domingo tendrán la obligación de ponerle fin a esta “maldición”, como la denominó Johnny Herrera.

Al equipo de Ángel Guillermo Hoyos ya se le empieza a cuestionar, porque en el arranque del Transición aún no demuestra lo mismo que en la última parte del campeonato anterior. Primero fueron cuestionados por la elaboración de jugadas de peligro (como pasó ante Curicó Unido y San Luis de Quillota) y también por problemas en la definición (como ocurrió con Deportes Temuco o Huachipato). En el fondo, saben que este es un partido para callar a los críticos y seguir en el mismo camino.

Eso sí, a pesar de ser campeones durante el primer semestre, los dirigidos por el extécnico de Bolivia (que, dicho sea de paso, le sacó un empate a la Selección Chilena precisamente en el Monumental en aquel controvertido partido por el “Caso Nelson Cabrera”) no han mostrado un nivel descollante cuando juegan de visita, pues este año solo alcanzan un rendimiento del 52,7%.

Como forasteros, los universitarios (sólo desde que son dirigidos por Hoyos) enredaron puntos con Iquique, Huachipato, la U. de Conce, Corinthians, la UC y San Luis, en seis de los doce partidos que jugaron en condición de visitante.

A favor de los azules está el hecho de contar con jugadores de renombre para el medio local, como el caso de Herrera, Gonzalo Jara, Jean Beausejour, David Pizarro o Mauricio Pinilla, además de los argentinos Matías Rodríguez, Gustavo Lorenzetti o Luciano Fabián Monzón (medallista en los Juegos Olímpicos de 2008). Es decir, un plantel laureado, que ya ganó el torneo anterior y que solo tiene como deuda ganar en los clásicos.

Tal como se dijo, los partidos más tácticos de Guede fueron ante los tradicionales rivales y Hoyos ya ha variado, por momentos, su 4-3-3 a un 4-4-2. La lucha táctica comienza el domingo a las 12, uno saldrá fortalecido y el que pierda deberá lidiar con una pesada carga por lo que resta de año.

 

*José Tomás Fernández es Periodista de la Universidad Diego Portales e integrante del programa “Cónclave Deportivo” de Radio La Clave.