Taller 99/60 años: La moderna concepción del grabado en Chile

La muestra presenta obras de grabado tradicional, sistemas de estampación como serigrafía, técnicas digitales, offset, intervenciones y mixtos. Desde el 20 de julio al 24 de septiembre en la sala Matta del Museo Nacional de Bellas Artes.

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Al cumplirse seis décadas de la creación del Taller 99, fundado en 1956 en la calle Guardia Vieja por el artista Nemesio Antúnez, el Museo Nacional de Bellas Artes exhibe los grabados de 99 artistas en la exposición Taller 99/ 60 años. Encuentro en diálogo.

La Sala Matta, cuya construcción fue gestionada por el propio Antúnez como director de este museo, se convierte en el espacio ideal para presentar este universo sensible y variado del arte gráfico, así como el lugar de trabajo que dio paso a una moderna concepción del grabado en Chile.

En estos 60 años el Taller 99 ha sido mucho más que un lugar para la práctica de las técnicas del grabado. Desde su origen, y en parte gracias a las enseñanzas transmitidas por Nemesio Antúnez tras su paso el Atelier 17 de grabado con Stanley William Hayter, marcó una profunda innovación del pensamiento sobre la práctica del arte: su aplicación en la gráfica, a través del uso de técnicas de reproducción vinculadas a las corrientes y vanguardias de las primeras décadas del siglo XX, como el constructivismo, el abstraccionismo, la Bauhaus, ect.

FABIÁN VARGAS/ LA NACIÓN.
Nemesio Antúnez. Autorretrato, 1989. Aguafuerte, aguatinta, terraza.

Por lo tanto, aludir al Taller 99 es citar a un referente de la modernización de la práctica del grabado. La presencia de numerosos artistas nacionales y extranjeros que trabajaron ahí y extendieron su experiencia para formar a otros, dieron movimiento a la aplicación de estos sistemas de enseñanza y aprendizaje con el contexto universitario del arte.

Para conocer un poco más del legado que dejó este artista del grabado en Chile, La Nación conversó con Rafael  Munita Zañartu, Vice-presidente de la Corporación Taller 99, quien junto a Isabel Cauas, pintora y grabadora, Ximena Lecaros, arquitecta y pintora, y la artista transfeminista-descoloniales, Katia Sepúlveda, entregaron su visión del pasado y presente del “Taller 99, 60 años”.

¿Qué significa para ustedes el legado de Nemesio Antúnez?
Rafael Munita: Por un lado, probablemente es lo que él trajo. Que es un sistema de trabajo colaborativo y creación, sin sacrificar la creación. Pero, por otro lado, también es un poco lo que probablemente Chile necesitó en el año 56′. Estamos cumpliendo 60 años. En el 56′ probablemente se necesitaba un poco culturizar.

Lo anterior encausa muy bien en sociedades que se han ido para adentro. Que se ponen más consumistas, materialistas, no sé. Se basan en lo individualista. Gracias al Taller 99 siempre había un foco de salirse un poco de eso.

El grabado es la excusa para enfrentar al ser. Entonces, eso mantiene vigencia más allá que se haya pensado, programado o ideado una línea -o estrategia- de insertarse, se insertó en un lugar común y natural que enriquece a cada persona que pasa por ahí, en aprender, conocer y haciendo algo.

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Obras de Patricia Velasco, Monique Verdu y Constanza Villalba: Taller 99/60 años. Encuentros en Diálogo.

Katia Sepúlveda: ¡No! Para mí es un reconocimiento fundamental al trabajo que ha hecho estos 60 años el Taller 99. Para mí, es parte de mi formación. El grabado es parte de las técnicas contemporáneas del arte.

Entonces, es una base fundamental de cómo vemos la historia del arte. El grabado es parte de esta tecnología y de este original múltiple que va direccionado a la democratización del arte. Y bueno, si lo sitúo ahora en el ‘paradigma contemporáneo’ tiene que ver con la transformación y estaríamos hablando también de esta meta hacia lo común.

Y el Taller 99 -al trabajar colectivamente- está también en ese proceso del paradigma del siglo XX. Entonces, es súper importante en realidad esta recapitulación que se hace. Y es un reconocimiento también.

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99 miradas en torno al Taller 99: La Carpeta.

 ¿Cómo nace la idea de esta exposición?
Ximena Lecaros: Cuando se cumplieron 20 años de la muerte de Nemesio trabajamos un poco a la par con la hija (Guillermina Antúnez) para ver qué cosas podíamos hacer, para conmemorar y expusimos algunas cosas en el taller. Reeditamos el libro “Conversaciones con Nemesio Antúnez”, de la Patricia Verdugo. Y bueno, distintas exposiciones. Se expuso una placa también en el “Taller Melchor Concha” y vinimos hablar aquí al Bellas Artes. Y un poco proyectándonos en el fondo que venían los 60 años del taller y los 100 años de Nemesio. Ahí quedó como hablado con el director y después tuvimos que “aperrar”.

ISABEL CAUAS: Ahora nosotros queríamos mostrar que el taller seguía vivo. Entonces, dijimos: ‘¡Ya!, hagamos un homenaje vivo’. Esto se trata de un homenaje para la Roser Bru y Nemesio Antúnez. Nemesio Antúnez (fundador) y Roser Bru (co-fundadora) que han estado desde el principio y todavía son nuestro motor. Entonces dijimos: ‘los otros grabados se pueden proyectar en el fondo’. Entonces, ahí hay un diálogo de grabados de personas: antiguos con modernos, hay una mezcla. Pero queríamos mostrar en el fondo lo físico de ahora. Mostrar lo que la gente está haciendo, ahora.

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Taller 99/60 años. Encuentros en Diálogo.

Ximena Lecaros: Nos concentramos en las carpetas que muestran un poco la historia del Taller, el espíritu del taller y ese trabajo colectivo.

¿Cómo fue el proceso de selección y el periodo para escoger las obras?
Isabel Cauas: En el fondo esta exposición la diseñamos con tres pilares fundamentales. Uno fue que convocamos a una carpeta colectiva, las carpetas colectivas son algo que en la época de Nemesio se hacían. Que en el fondo se juntaban entre varios, buscaban un tema, un formato y se trabaja un grabado en común.

Y a lo largo de los 60 años, ya hemos hecho bastantes. Llevamos 22 carpetas colectivas pero nunca tan grande como ésta, que fue bastante extensiva. Invitamos a gente que ya no está en el taller y que son amigos del taller, invitamos a extranjeros que algún momento vinieron hacer algún curso o han venido hacer residencia, también. Y todos quisieron participar al tiro. Entonces, fue un éxito total.

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Taller 99/60 años. Encuentros en Diálogo.

Ximena Lecaros: Llevamos como un año y medio. Entre la idea de la carpeta y la convocatoria.

 ¿Cómo ha sido que el Taller 99 cumpla 60 años?
Isabel Cauas: Te diría que es un milagro.

Rafael Munita: Esto demuestra la energía y la necesidad. El taller no tiene nada asegurado, tiene mucho compromiso, mucha responsabilidad de esa línea de tiempo que teníamos que mostrarla. El taller no somos nosotros, son las historias. Todos piensan que el Taller 99 es una institución ubicada, asegurada, consolidada e indestructible, pero es mentira. El taller puede acabar mañana, no tiene nada asegurado, no tiene un compromiso con gente específica, con un banco o lo que sea. Eso sí, hay un compromiso más fuerte con Nemesio y con Rose Bru, el compromiso es más fuerte con el artista.

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99 miradas en torno al “Taller 99”.

Si sigue llegando gente, si te preguntan cosas para tesis e investigaciones, y te piden cosas desde el extranjero, quiere decir que todavía se necesita. Lo que está sucediendo o lo que ha sucedido en los 60 años del taller, es una manera de reunirse y juntarse en torno a la creación en grabado.

¿Qué atesoran o recuerdan de Nemesio Antúnez?
Isabel Cauas: Su entusiasmo. Nemesio en todo aspecto tenía entusiasmo, era una persona completa. Nunca he conocido alguien como él. Buen artista, buen comunicador, dirigió el museo y el Taller 99, todas esas cosas a la vez. Era excepcional y todo siempre con entusiasmo. No había nada que no se pudiera hacer. Yo eso se lo admiro y trato de seguir… su entusiasmo (emocionada). Si me pides una palabra: ‘Entusiasmo’.

Rafael Munita: Se puede agregar la sencillez y generosidad. Porque parte del legado que trajo, más allá del Taller 99, era su visión del arte chileno. Nemesio podría haberse quedado en New York y Paris con Williams Hayter. Y podría haberse quedado con su visión internacional, pero él prefirió Chile -él prefería a los chilenos- él lo tenía metido en la sangre. Tal vez, nosotros no lo tenemos tanto en la sangre, eso no se puede heredar. Eso sí, lo tenemos como referencial.

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Ximena L., Rafael M. e Isabel C. reflexionaron en torno al legado que dejó Nemesio como artista en Chile.

El volvió generosamente y de manera muy simple valorando lo específico y la identidad. Eso es parte de su legado en “Chimbarongo que no es: Chimbarongo, que es Quinchamalí”. Era muy franco y podía conversarlo con cualquier persona. Era honesto, era creíble su generosidad.

Ximena Lecaros: Yo no conocí a Nemesio. Llegué en “Melchor Concha”, en el 2005. Pero llegué por Nemesio, porque yo había estado en la Escuela de Arquitectura y siempre él era el referente con respecto a los profesores, hablaban de él y de este taller. Estuve viviendo afuera como ocho años y cuando volví quería hacer algo. Estuve haciendo grabados y dije: ‘cuando vuelva, me integro al Taller 99’.

LA IMPORTANCIA DE MELCHOR CONCHA

En 1985, tras regresar del exilio, Antúnez reinstala el Taller 99 en Casa Larga, para posteriormente trasladarlo a una casa de Melchor Concha en el barrio Bellavista. En la actualidad  está establecido en la calle Zañartu, en la comuna de Providencia.

Luego, en 1993 fallece Nemesio Antúnez y cambia el foco del taller al constituirse como Corporación Cultural Taller 99 de Grabado, Nemesio Antúnez, un año después.

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Trayectoria gráfica de Taller 99.

Respecto a los importantes hitos que marcaron al taller en esta época, Munita reveló a La Nación que “fue un periodo importante. Primero porque fue un período muy largo de 21 años. Fue la primera casa propia del taller, a los tres años de estar ahí Nemesio murió. Se cambia toda la cabeza, se armó la corporación cultural “Taller 99”. Entonces, pasaron cosas fuertes e importantes. Aparte, todos los que buscaban su creación y los trabajos colaborativos con extranjeros y un sinfín de cosas”.

Seguidamente agrega: “el taller se mantuvo a pesar de la muerte de Nemesio. Normalmente cuando muere el dueño de un taller se acaba el taller. Puede quedar en el legado, en una obra, museo o colección -pero el espacio y taller se desarma- se va el motor. Pero afortunadamente lo que entregó Nemesio se transmitió a los que estaban ahí y lo quisieron mantener”.

NEMESIO Y ROSER: HOMENAJE

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FOTOGRAFÍA: ROSER BRU / Sin título, Santiago, 2017. Litografía

“El tema en común fue el Taller 99 y cada uno tenía la libertad de decir lo que quisiera. Roser Bru hizo una mesa (una litografía). La mesa es muy simbólica porque es un lugar de encuentro donde se comía, trabajaba y se daban muchas cosas. Todavía hemos tenido que usarla como de cama (entre risas). La mesa es algo muy característico del taller y ella lo reflejó (Rose Bru), es algo de mucha simpleza y es muy bonito. Además, de su simpleza y transparencia”, explicó Munita.

“CAMA EN EL CIELO”, EL ÚLTIMO TRABAJO DE NEMESIO ANTÚNEZ

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Ximena Lecaros, Rafael Munita e Isabel Cauas se reúnen entorno a “Cama en el Cielo” última obra realizada por Nemesio Antúnez.

“Lo que pasa es que esto tenía que ver con unos poemas que hizo. Fue un trabajo que estuvo desarrollando dos años en el que no se pretendía ilustrar un poema, escribir en el grabado era establecer un diálogo y ver que salía. Nemesio hizo esto y nunca se pensó que iba hacer el último grabado, ni nada de eso. “Cama en el cielo” fue como un sueño premonitorio”.

Esta exposición pone en valor la impronta de Nemesio Antúnez, su labor como artista y multifacético gestor cultural, cuya huella se conserva hasta el día de hoy en el Taller 99. Del mismo modo, es un reconocimiento a todos  los artistas que han participado en diferentes momentos de su historia.  Vislumbrando ideas innovadoras en la gráfica, ofreciendo y facilitando una adecuada entrega de contenidos dentro de un espíritu de solidaridad, así como se fundó y como se ha perpetuando este espacio.

COORDENADAS:
– La entrada al Museo Nacional de Bellas Artes es gratuita.
– Dirección: José Miguel de la Barra 650 (Parque Forestal), Santiago de Chile.
– Horarios: De martes a domingo, de 10:00 a 18:45 horas. Cerrado días lunes.

Encuentros en Diálogo: Taller 99 celebra 60 años en el Museo Nacional de Bellas Artes