Hoyos y su manejo del plantel: “Creo en la conducción participativa, no dictatorial”

Triunfo conversó en exclusiva con el entrenador de Universidad de Chile, Ángel Guillermo Hoyos, sobre algunos aspectos de su trabajo en el equipo que lo llevaron a salir campeón del último torneo nacional.

1217

Han pasado casi ocho meses desde que el argentino Ángel Guillermo Hoyos asumió la dirección técnica de Universidad de Chile. Y a tres días de enfrentar a Colo Colo en una nueva edición del Superclásico del fútbol chileno, el estratega conversó en exclusiva con Triunfo y repasó algunos aspectos de su trabajo que lo llevaron a salir campeón del último torneo nacional.

Se cumplen ocho meses desde su llegada a Chile. ¿Cómo ha sido su proceso de adaptación al país?
– Para mí excelente, es un lugar donde generalmente se vive muy bien. Santiago es una ciudad preciosa, me siento muy cómodo. La verdad es que conozco muy poco, porque vengo temprano aquí al CDA y me voy tarde, entonces si me preguntan por los rincones de este complejo deportivo puedo dar todos los detalles posibles, pero de la ciudad en sí puedo hablar poco.

¿No se da un tiempo para salir de la rutina?
– Es que generalmente me levanto a las seis y media de la mañana, como máximo un cuarto para las siete, y salgo del CDA a las nueve de la noche todos los días. Llego a mi casa, me tomo una sopita, y a la cama, y al otro día lo mismo. Prácticamente vivo aquí.

Salgo ocasionalmente, porque los tiempos son así. Cuando hay feriado o algún día libre, trato de descansar y a lo sumo pasear con la familia. Uno tiene que preparar entrenamientos y lo cierto es que considero que la U requiere de un tiempo completo, a mil por mil siempre.

Antes de asumir en el club ¿se imaginaba cómo sería dirigirlo? ¿Ha sido mejor o peor la experiencia, de acuerdo a lo que usted proyectaba?
 Yo por personalidad no soy de adelantarme a los hechos, me gusta ir experimentando los momentos a medida que suceden, entonces a partir de ahí me resultó una sorpresa muy grande lo que era la magnitud del club y los jugadores. Me conmovió mucho la humildad que hay, la cual a veces no se ve de afuera. Por lo tanto, sólo puedo destacar lo sorprendido y contento que me siento, porque uno disfruta de este plantel y este ambiente todos los días.

¿Visualizaba que en su primer paso como DT en Chile sería campeón tan pronto?
 Siempre trabajamos para eso. A veces los logros vienen, a veces no. Yo creo que no sólo nosotros, sino todos los técnicos de los otros equipos trabajamos para ese objetivo.

En nuestro caso fuimos de menor a mayor, se nos fueron dando los resultados positivos, terminamos llegando a un nivel extraordinario por parte de los jugadores. Ellos nos llevaron a lograr ese título.

Hay un video bastante famoso en redes sociales, de su época como DT de Talleres de Córdoba, en que se le ve alentando y gritando efusivamente a los jugadores previo a un partido. ¿Sigue usando ese método a la hora de motivar a sus dirigidos?
– Más que el hecho de gritar, uso el método del diálogo permanente, de la armonía y el compartir con los futbolistas. Porque creo en eso, en la conducción participativa y no dictatorial.

En relación al mismo tema. ¿Qué tan importante es para usted la relación afectiva y de cercanía con los jugadores para alcanzar el éxito deportivo?
 Para mí es total. Es un aspecto fundamental, pero debe ir siempre de la mano con el respeto. Son cosas que tienen que ir acompañadas.

Su percepción del nivel del fútbol chileno antes de llegar a la U, ¿ha mejorado o empeorado?
– Siempre he visto muy alto el nivel de esta liga. Conocía el fútbol de este país de lejos, viendo partidos por televisión y todo. Fui igualmente admirador de su selección nacional por el estilo de juego y cómo realizaba situaciones que a mí personalmente me gustaban. Los seleccionados de este país marcan el camino no sólo a nivel local, sino del fútbol mundial.

Por lo mismo, siento que estar aquí es una bendición, por el mismo hecho del nivel de jugadores que salen de aquí.

¿Cuál ha sido su momento más difícil en el club?
 Los momentos complicados son cuando tú no tienes quizás la confianza en hacer las cosas como las tienes que hacer. Yo creo que uno en la vida pasa por situaciones buenas y adversas, las primeras te alimentan a sonreír y las segundas te ponen tristes.

Pero yo soy al revés, trato siempre de mantener un equilibrio, y los momentos malos muchas veces los recibo con la frase “bienvenidos sean”, porque me ayudan a crecer.

Considerando que Jorge Sampaoli entrenó a Universidad de Chile y proyectó su éxito a la Selección Chilena, ¿vería con buenos ojos dirigir en un futuro a la “Roja”?
 Como dije previamente, no soy de adelantarme a los hechos. Me gusta vivir las cosas paso a paso. Aparte que tengo un gran respeto por la gente que está trabajando ahí. La verdad, no me corresponde opinar de eso. Hoy estoy aquí, y trabajo día a día para lograr objetivos con el equipo.

¿Siente en el día a día que su trabajo con los azules ha sido valorado por el hincha?
 No es un tema en el que me enfoque, ni tampoco lo busco. Trato de dar lo máximo que tengo como persona y profesional por este equipo. Darle armonía y buenos momentos.

Pero el hincha de la U me manifiesta su apoyo cuando salgo al estadio y cuando me pide fotos. Como no salgo mucho, el mayor contacto que tengo con el seguidor en general es cuando salgo del vestuario y me voy al bus.

Ha pasado casi un año desde el episodio en el que usted como entrenador de Bolivia determinó el ingreso de Nelson Cabrera en el partido con Chile, situación que ha estado en boga hasta el día de hoy, ¿es un capítulo ya cerrado para usted? 

 Soy un tipo que no vive de lo de atrás, porque me alimento de situaciones que muchas veces son beneficiosas o perjudiciales. Trato de ser muy equilibrado emocionalmente en todo eso, porque no es fácil, porque uno también sufre, se ríe y llora. Son momentos que viví en algún minuto, y sólo Dios sabe por qué.