“Pets lovers” chilenos gastan US$ 10 millones en cuidado de sus regalones

La industria que se mueve en torno a la alimentación, artículos y cuidado para las mascotas va en crecimiento exponencial y podría superar los US$ 1.200 millones en 2022. Este dato ha revelado que por tamaño y costo de mantención la gente prefiere los gatos.

332

En la vida moderna cada vez más los animales de compañía han pasado a ser ya no sólo una mascota, sino que un miembro más de la familia y en algunos casos, un hijo, sobre todo cuando se combina con un estilo de vida cada vez más exigente de los chilenos que los está llevando a que éstos regalones sean más pequeñas y autosuficientes.

Así lo demuestran los datos recabados por Euromonitor International, que la industria de productos y servicios para mascotas va en franco crecimiento, la industria “Pet Care” en Chile, que incluye tanto alimento como artículos para el cuidado para perros y gastos, al 2017 ha facturado US$ 808,6 millones, y se espera que para el año 2022 tenga un tamaño equivalente a los US$1.265,8 millones.

Este escenario se ve favorecido la tendencia de humanización que hace que la gente gaste más dinero en sus mascotas comprar productos de mejor calidad como comida con salsas y galletas de premio, afirma la consultora en su blog.

Tania Garrido, dueña de la tienda especializada en gatos y cat lovers “Lofis Catstore”, cuenta que a su tienda llegan personas que compran cifras insospechadas solo en juguetes y artículos de bienestar para su mascota.

“El concepto de la mascota actual la convierte hoy es un integrante más de la familia, por lo que para sus dueños merece un cuidado equivalente al que tendría un hijo. Es por eso que no escatiman en gastos a la hora de complacerlos y darles lo mejor”, señala.

Aprovechando esta tendencia, en el mercado se pueden encontrar implementos como platos expendedores de comida de última generación en los que se puede monitorear el estado de la mascota mientras su dueño está en el trabo y cómo se alimenta, estadísticas de la cantidad ingerida, incluso se puede hasta grabar la voz para llamarla a comer a sus horas y verla a través del celular descargando una aplicación. Su costo puede bordear los $130.000.