Atención: probióticos ayudarían en el tratamiento de esclerosis múltiple

El testeo de investigadores de la Clínica Mayo arrojó que una de las especies de estas bacterias alojadas en el intestino humano podría suprimir esta enfermedad autoinmune y abriría la puerta a la eventual cura o suplemento paliativo para otras patologías de este tipo.

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Si los estudios siguen dando frutos, la Prevotella histicola podría pasar a la historia como la bacteria intestinal que sana la esclerosis múltiple y otras enfermedades autoinmune, según los investigadores de la Clínica Mayo, en Estados Unidos.

Las pruebas con probióticos (microorganismos vivos o bacterias que están presentes en el intestino humano, en alimentos, medicamentos o suplementos dietéticos), aplicadas a un ratón modelo de esclerosis múltiple.

En las tres cepas bacterianas, los científicos de la organización, apoyados por profesionales de la universidad de Iowa, descubrieron que uno de ellos, Prevotella histicola, suprimió eficazmente la enfermedad inmunitaria en el modelo preclínico de esclerosis múltiple, causada por el ataque del sistema inmunitario a la vaina de mielina o aislamiento natural que recubre los nervios del cerebro y la médula espinal.

Durante la evaluación realizada por 15 expertos, descubrieron que la bacteria cultivada a partir del intestino humano, provocó la disminución de dos tipos de células que promueven inflamación y simultáneamente produjo un aumento en las familias celulares que combaten enfermedades: las células T, las células dendríticas y un tipo de macrófago.

A pesar de que estos microbios han estado en uso por siglos, son pocos los datos que muestran cómo estas bacterias pueden aportar beneficios contra una enfermedad existente fuera del intestino.

“Estamos hablando de usar bichos como drogas”, comenta el médico gastroenterólogo de la entidad, el Dr. Joseph Murray, quien acuñó el término “brug” para referirse a este método de estudio financiado por el Departamento de Defensa de Estados Unidos y Sociedad Nacional de Esclerosis Múltiple de ese país.

El profesional subrayó que “pese a ser un descubrimiento incipiente, muestra un camino para más estudios. Si logramos usar los microbios que ya se encuentran dentro del cuerpo humano para tratar las enfermedades existentes más allá del propio intestino, posiblemente nos encontremos a las puertas de una nueva era en la medicina”.

Para el líder del proyecto de investigación y profesor adjunto de la Escuela de Medicina Carver de la Universidad de Iowa, doctor Ashutosh Mangalam, este trabajo es un ejemplo clásico del potencial que tiene un estudio de pasar desde la cama del paciente al laboratorio y luego regresar al paciente.

“Los estudios recientes sobre el microbioma de la esclerosis múltiple demostraron la ausencia de los géneros de Prevotella en los pacientes con la enfermedad y un aumento de los mismos al tratarlos con fármacos modificadores. Eso no ocurre solamente con la esclerosis múltiple, sino que puede tener un efecto modulador similar en otras enfermedades del sistema nervioso y autoinmunes”, enfatizó el investigador.