Agencia clasificadora de riesgo Fitch Ratings bajó nota crediticia de Chile

Según la agencia, la decisión “refleja el prolongado período de debilidad económica y menores precios del cobre, lo que está contribuyendo a un deterioro sostenido del balance soberano”.

347

La agencia clasificadora de riesgo Fitch Ratings degradó la clasificación soberana de largo plazo de Chile desde ‘A+’ a ‘A’ en moneda extranjera y desde ‘AA-‘ a ‘A+’ en moneda local. La perspectiva fue revisada desde “negativa” a “estable”. La medida se suma a la de Standard & Poor, que bajó la nota crediticia de Chile el 14 de julio pasado.

En su comunicado difundido por el portal Valor Futuro, la agencia comentó que la decisión “refleja el prolongado período de debilidad económica y menores precios del cobre, lo que está contribuyendo a un deterioro sostenido del balance soberano”.

Agregó que ve improbable que “el crecimiento se recupere a niveles compatibles con la convergencia de ingreso per cápita con los pares ‘A’. La deuda pública con respecto al PIB sigue estando muy por debajo de la mediana ‘A’, pero ha aumentado considerablemente desde los bajos niveles que respaldaron la mejora de Chile a A+ en 2011 y está en vías de convergencia con la mediana A como parte de los ingresos”.

Sin embargo, acotó que el rating ‘A’ y la perspectiva ‘estable’ de Chile están fundamentadas por “una sólida gobernabilidad y un marco de políticas creíble que ha mantenido la estabilidad macroeconómica”. 

Fitch espera que se mantenga un marco de políticas ampliamente disciplinado después de las elecciones, que la recuperación del crecimiento y los precios del cobre (aunque a niveles más moderados) y los esfuerzos de consolidación gradual contendrán indicadores de deuda pública que sean un rango compatible con la calificación ‘A’”, continuó.

Además, la agencia proyecta un PIB de +1,4% en 2017, de +2,4% en 2018 y de +2,8 en 2019. 

Sobre la situación fiscal, espera que el déficit del Gobierno Central suba a 2,9% del PIB en 2017 desde el 2,7% en 2016, lo que es “menos de lo esperado anteriormente debido a los mayores precios del cobre ya los fuertes ingresos extraordinarios relacionados con la eliminación del FUT”.

En 2018, las finanzas públicas se beneficiarán de un impulso de los ingresos finales de la reforma fiscal de 2014. El Gobierno tiene la intención de asignar la mayor parte de estos nuevos fondos a su compromiso clave de ampliar la financiación de la educación superior, de modo que se necesitaría una restricción significativa en otras áreas para lograr su objetivo de consolidación fiscal (reducción del déficit estructural del 0,25%)”, añadió.

Fitch espera que el déficit efectivo se mantenga en el 2,9% en 2018, ya que la consolidación estructural y la mejora cíclica compensan la ausencia de mayores ingresos”, concluyó.