La mayoría de los chilenos no le confiaría sus ahorros a los candidatos presidenciales

Estudio de la Universidad San Sebastián midió el sentir de la gente respecto a la cercanía, confianza y capacidad que éstos tendrían en escenarios muy cotidianos como pasar la Navidad con ellos o ejercer el rol de maestros o suegros de sus hijos. No obstante, las posiciones de los abanderados se mantienen en las preferencias que este arroja.

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Un revelador sondeo de opinión dejó en evidencia la desconfianza de los ciudadanos en los actuales aspirantes a La Moneda y que por lejos dejó a la opción “ninguno” liderando los resultados en materias domésticas de índole económico, social o familiar.

Es así como el sondeo del Centro de Estudios de Derecho Público y Sociedad de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales de la Universidad San Sebastián, establece que los aspirantes a la Presidencia de la República reprueban ante la ciudadanía en cuestiones tales como cercanía, confianza y capacidad en escenarios comunes.

Frente a la interrogante “A quién le confiaría sus ahorros”, la alternativa “ninguno” llega al 52%, dejando en el segundo lugar al abanderado de Chile Vamos, Sebastián Piñera con un 26%, seguido del presidenciable del oficialismo, Alejandro Guillier con un 5% y empatando la carta del Frente Amplio, Beatriz Sánchez, con el diputado y futuro candidato a senador, Felipe Kast (4%).

Al avanzar en la encuesta de corte transversal, aplicada a 1.894 personas mayores de 18 años a nivel nacional y realizada telefónicamente entre el 14 de junio y el 17 de julio, muestra que ante la pregunta “Quién le gustaría que fuera el suegro/a de su hijo/a”, se repite la opción “ninguno” con 38%, seguida del ex Mandatario con un 27%., dejando al senador Guillier más atrás con 10%, a Kast (7%) y la periodista con (6%).

No es distinto el escenario del estudio cuando la gente es consultada respecto a “¿A quién invitaría a pasar navidad con la familia”. La preferencia “ninguno” obtiene un 33%, seguido por Piñera (22%), Sánchez (11%) y Guillier (10%).

Ante la pregunta “Quién le gustaría que fuera el profesor de su hijo” un 27% se inclina por el candidato presidencial de Chile Vamos, Sebastián Piñera, mientras un 13% opta por Alejandro Guillier y un 11% por Felipe Kast. Cabe mencionar que, después de Piñera, el segundo lugar lo ocupa “ninguno” con un 24% en algo que, dicho sea, es la única vez en que un aspirante a la Moneda supera esta opción.

La medición sucede a otra aplicada por la casa de estudios sobre la confianza ciudadana en 27 instituciones, donde se puso el foco en el evaluador y no en el evaluado, como ocurre habitualmente.

“En este segundo estudio lo que nos interesa es la perspectiva del liderazgo, porque los líderes generan más o menos niveles de desconfianza de manera que, desde lo académico, hacer propuestas de solución que permitan limar estas crisis de confianza y transformarlas en mejoras institucionales”, explica el decano de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales, Rafael Rosell.

“Estamos haciendo esfuerzos académicos para saber qué significa esta crisis de confianza y cómo dar algunas soluciones a un tema que redunda en el estado de derecho y sistema democrático, el que se fortalece no con más parlamentarios sino con más confianza y mayor transparencia”, añadió.

Mientras, el subdirector del Centro de Derecho Público de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales, Sebastián Sichel, afirmó que “lo más atractivo de hacer esta encuesta fue mirar de otra forma las decisiones que toman los ciudadanos respecto a sus líderes políticos. Lo natural es que hagamos una pregunta seca del tipo ‘usted votaría por él sí o no’ el próximo domingo.

No obstante señala que lo complejo es cuando se indaga en las causas que llevan a una persona a votar como la admiración intelectual, porque quiere ser profesor; si es la admiración, por alguna simpatía personal; la admiración por incorporarlo a tu familia, queriendo que sea el suegro de tu hijo o la admiración para que administre tus bienes y tus cuentas.

“Esas cuatro perspectivas nos dan una mirada distinta de por qué la gente vota por alguien y nos permiten entender que, detrás de la decisión intelectual – programática, que es una decisión de una pequeña minoría de la elite, hay una decisión emocional: en quién puedo confiar.

De allí que dentro de las principales conclusiones que destacan en la encuesta se observa que el alto porcentaje de adhesión logrado por la opción “ninguno” se explicaría en la escasa o nula cercanía en la relación políticos – ciudadanos, desconfianza, y escasa percepción de capacidad que tienen las personas respecto quienes personalizan las candidaturas presidenciales.

Revise aquí la Encuesta Universidad San Sebastián