Qué comer y qué no si tienes problemas a la tiroides

Para los problemas a esta glándula, que pueden generar enfermedades como el hipotiroidismo y el hipertiroidismo, hay que considerar tener cuidado con los alimentos. Es por eso que la nutricionista Catalina Miranda entrega a La Nación algunos consejos respecto a este tema.

8671

La tiroides es una glándula pequeña ubicada en el cuello cuya importancia son regular el metabolismo, la temperatura y la frecuencia cardiaca. Pero, si presenta algún problema puede provocar algunas enfermedades importantes, como el hipotiroidismo y el hipertiroidismo.

Las mujeres tienen siete veces más prevalencia a problemas tiroideos respecto de los hombres.

Hay varios factores que pueden provocar esta situación, como problemas hormonales por estrés, genéticos, toxicidad o inadecuada alimentación.

Las enfermedades deben ser tratadas por un especialista –endrocrinólogo– quien deberá recetar los medicamentos necesarios para tratar los síntomas. Pero, a la vez, hay que tener cuidado con la dieta.

Es por eso que la nutricionista de AinChile.cl, Catalina Miranda, dio a conocer a La Nación una serie de consejos que deben considerar.

“Los tips que entregó son para equilibrar la tiroides, independiente de que se tomen remedios, porque también sirven para prevenir daños específicos a la glándula”, afirmó la especialista.

Agregó que “si uno tiene un desequilibrio a la tiroides, lo primero que hay que hacer es alejarse de las cosas que la afectan y éstas están muy definidas: son plásticos que tienen BPA, sustancia que afecta directamente a la tiroides; verificar si falta algún mineral en específico o si sobra, por ejemplo en el hipotiroidismo puede faltar yodo o selenio; comer mucho antioxidante llamado glutatión, porque ayuda a reparar el daño”.

Los 8 consejos primordiales que entrega la nutricionista son los siguientes:

► 1.- Tener mucho cuidado con los goitrógenos. Estas son sustancias presentes en los alimentos crucíferos, como coles, brócoli, rábanos, coliflor, kale, repollo, bruselas y nabos, en estado crudo. Es por eso que Miranda recomienda consumirlos cocidos, “porque de esta manera se inactiva la sustancia y así evitar daños”.

► 2.- Reforzar el consumo alimentos que contengan yodo y selenio, que ayudan al buen funcionamiento de la glándula. Entre los productos que tienen yodo está el cochayuyo, pescado, algas y mariscos, mientras que los que tienen selenio están las castañas de cajú y las nueces.

► 3.- Aumentar el consumo de grasas de buena calidad, que están presentes en alimentos como la palta, el aceite de oliva o de canola, el salmón y frutos secos en general.

► 4.- Potenciar el consumo del antioxidante glutatión, que fortalece el sistema inmune de la tiroides y repara el daño. Entre los alimentos que la contienen están los espárragos, el brócoli, el ajo, los pomelos, el zapallo calabaza y el durazno. Además, la nutricionista menciona que existen suplementos del glutatión que se pueden comprar en farmacias.

► 5.- Miranda recomienda dejar de consumir estimulantes, como la cafeína y el azúcar, ya que aumentan el estrés y va en contra de la tiroides.

► 6.- Consumir probióticos de calidad, como el té de kombucha, los alimentos fermentados, el yogurt de pajaritos y suplementos. La experta dice que la glándula está relacionada con la correcta población de bacterias intestinales, ya que al menos afecta en un 20%.

► 7.- Usar envases plásticos libres de BPA, ya que es un químico que interrumpe el sistema endocrino. Es por eso que Miranda aconseja utilizar recipientes de vidrio, acero inoxidable o plástico libre de BPA, que debe estar indicado en el envase.

► 8.- Usar técnicas de relajación para evitar el estrés, ya que la tiroides es muy sensible al cortisol, que es la hormona que se secreta en estrés y que afecta al funcionamiento de la tiroides.

La nutricionista agrega que también afectan el tabaco y el alcohol, “porque están relacionados las hormonas del estrés, son contaminantes. Cuando hay un desequilibrio hormonal hay que tratar de no hacer trabajar de manera extra a esta glándula”.

Respecto a las carnes, rescata a las blancas como el pollo y el pescado, “porque tienen proteínas y al tener proteínas se puede tener un buen perfil de producción de hormonas en general”.

También valora el consumo de la quínoa, porque “contiene grasa de tipo omega 3, que son primordiales para la desinflamación y aporta grasas de buena calidad para la producción de hormonas”.