Parlamento brasileño retomará trabajos con votación que puede despojar a Temer

Los diputados retoman su trabajo luego de la pausa legislativa de julio. Mientras, el presidente ha sostenido reuniones con distintos agentes, previendo la votación.

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La Cámara de Diputados brasileña, tras la pausa legislativa de julio, reiniciará actividades el martes con la responsabilidad de decidir si autoriza a la Corte Suprema a instaurar un juicio penal contra el mandatario Michel Temer, acusado de corrupción y amenazado con ser despojado del poder.

La legislatura será retomada el martes con la lectura en el pleno de la Cámara Baja del informe en el que el diputado instructor del caso recomienda que se rechace la demanda penal contra el jefe de Estado, y para el miércoles está prevista la decisiva votación, aunque la oposición amenaza con dejar sin quórum la sesión.

Temer, que asumió la Presidencia en mayo del año pasado tras la destitución de Dilma Rousseff, de quien era vicepresidente, se convirtió en el primer jefe de Estado de Brasil en ser denunciado penalmente en pleno ejercicio de su mandato.

La denuncia por corrupción pasiva fue presentada por la Fiscalía en junio y se fundamenta en los testimonios prestados a la Justicia por directivos del grupo cárnico JBS, que confesaron que le pagaron sobornos a Temer desde 2010 a cambio de favores políticos y que lo siguieron haciendo incluso cuando ya ejercía la Presidencia.

Por imperativos constitucionales, la Corte Suprema solo puede iniciar el juicio en caso de que el plenario de la Cámara Baja lo autorice por mayoría de dos tercios de sus miembros, es decir por los votos de al menos 342 de los 513 diputados de Brasil.

Temer ya consiguió una importante victoria cuando la Comisión de Constitución y Justicia de la Cámara de Diputados, por una muy amplia mayoría, recomendó que el proceso sea archivado.

En caso de que Temer, que al asumir el mandato contaba con respaldo mayoritario en el Congreso, no consiga el apoyo de 172 diputados para archivar la denuncia, el caso pasará a la Corte Suprema, que decidirá si abre o no un juicio contra el presidente.

Si la máxima corte acepta la denuncia de la Fiscalía, Temer sería suspendido de sus funciones durante los 180 días que duraría el proceso y su vacante sería cubierta por el jefe de la Cámara de Diputados, Rodrigo Maia.

Pero Temer no permaneció quieto durante las dos semanas del receso parlamentario y protagonizó una intensa campaña de cabildeo para sumar votos en la Cámara de Diputados y evitar que el caso siquiera llegue a la Corte Suprema.

Además de distribuir cargos entre los partidos aliados, el Gobierno, pese a la grave crisis fiscal del país, autorizó la liberación tan solo en junio de 2.100 millones de reales (unos 656,2 millones de dólares) en partidas del Presupuesto para proyectos de legisladores oficialistas en sus bases electorales.

El resultado de esa campaña será evaluado en la noche de este domingo, cuando Temer se reunirá con los voceros de los partidos que lo apoyan y con varios de los parlamentarios fieles a su Gobierno para decidir la estrategia en el día de la votación.