Isabella Springmühl, diseñadora que rompe los prejuicios del síndrome de Down

La guatemalteca está consagrada como una de las diseñadoras más importantes de América Latina.

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El colorido de la artesanía indígena y las texturas de las vestimentas mayas inspiran a la guatemalteca Isabella Springmühl, una diseñadora con síndrome de Down que ha roto con las figuras estilizadas de las pasarelas para sustituirlas por las de mujeres más menudas.

La joven de 20 años de edad se tomó a ella misma de modelo para crear “Down to Xjabelle”, su marca de prendas adaptadas al cuerpo que caracteriza a las mujeres con este trastorno genético, pero que también pueden usar mujeres embarazadas o de complexión menos esbelta.

Desde pequeña Springmühl pasaba horas mirando revistas de moda. Años después quiso entrar a la universidad para estudiar diseño de modas pero fue rechazada debido al síndrome de Down.

Desde entonces Isabella se empeñó en aprender patrones de costura de manera autodidacta. Después de tomar clases en una escuela técnica de corte y confección, la joven comenzó hace dos años a crear prendas. Ahora tiene un taller desde el que han salido infinidad de diseños, siempre bajo los consejos de su abuela.

Sus creaciones han sido mostradas en la International Fashion Showcase, que forma parte del London Fashion Week, y en pasarelas a beneficencia.

De hecho, la muchacha se ha convertido en la primera diseñadora de modas con síndrome de Down en presentarse como artista emergente en el London Fashion Week, en 2016.

En el encuentro Intermoda, Springmühl presentó este miércoles su colección “Wings” (Alas), un guardarropa de 25 piezas que fueron modeladas por jóvenes con algún tipo de discapacidad.

La pasarela fue parte del programa “Moda incluyente” impulsado en Intermoda desde 2014 con la finalidad de abrir un espacio para jóvenes que tienen interés en el modelaje o el diseño y que están en silla de ruedas, padecen ceguera o síndrome de Down.

Blusas, faldas, huipiles, cinturones y chalecos en telas bordadas conforman esta colección, en la que predominan los colores vivos y ocres de la tradición maya, así como las plumas, una idea que surge del quetzal, ave que simboliza a esta cultura y al pueblo guatemalteco.