Malucha Pinto: “Estamos viviendo una seria vulneración de derechos en Chile”

La actriz y dramaturga hace un alto en sus labores para reflexionar sobre cómo los chilenos no hemos hecho la introspección que requerimos para enfrentar la “destrucción de los paradigmas” que siempre nos han regido.

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Yo diría que el mayor drama de este país es que nos quedamos solos, cada uno en su casa, encerrados en sus pequeñas familias nucleares sin ninguna noción de que vinimos a la tierra en bandadas, clanes, tribus y que es mucho más fácil, mucho más amoroso y mucho menos angustioso volver a agruparnos”. Este es uno de los pensamientos que ronda la mente y el corazón de la actriz Malucha Pinto.

En medio de sus labores como creadora y directora de obras, que rescatan la memoria de quienes padecieron el flagelo de sus derechos en dictadura, hace un alto para hablar con La Nación de este proyecto que la apasiona y que tiene su versión más reciente con el estreno de “Mi abuelo Horacio” y dar, como siempre, su opinión respecto a cómo está la sociedad actual y cómo enfrenta los temas políticos, económicos y sociales que siguen siendo los mismos de antaño.

La actriz cuenta que descubrió esa veta de rescatar este aspecto de la historia reciente del país hace años, pero que se reforzó cuando durante la primera campaña presidencial de Michelle Bachelet recorrió numerosos barrios de Santiago y regiones, en un bus junto a varios colegas con los que hacían algunas presentaciones. Luego de ellas, se sentaban a conversar con la gente y en esos diálogos aparecían sus alegrías y desazones.

“Ahí yo dije: esto es lo que viene en Chile, los gobiernos locales, la participación ciudadana, el registro además de una ciudadanía olvidada, ya enojada, ya con sensación de haber sido utilizada en algún sentido, invisible para todos, y ahí entonces surgen estas ganas de Aracataca de armar lo que fue en ese momento “La Barca de la Memoria”, que era un barco realmente que recorría los barrios y estábamos un tiempo, hacíamos talleres de memoria, contábamos la historia de los barrios”.

Comenta que tras esa experiencia su colectivo realizó el primer montaje llamado “Rosamunda la Brava”, que era netamente callejero. Después vino “Los Pregones del Barrio” con la historia La Victoria, San Ramón, el Barrio Modelo, La Faena; más tarde “La Pasionaria” que, de algún modo, “fue la síntesis y creamos la historia de esta toma de terrenos y esta era una obra que parte desde el fondo del mar con dos dirigentes poblacionales que están muertos y que vuelven a contar su historia”.

Con todo ese bagaje en los hombros, Pinto confiesa que desde que hizo “Cartas de la Memoria” quedó “enamorada en abordar la memoria porque, desde lo personal, uno se descifra, uno comprende rutas, caminos, dolores, espacios que están confusos. En la medida que uno va desentrañando, deshilvanando, vas comprendiendo y facilitando la construcción para adelante”.

¿Esa es la veta que a ti más te atrapa por sobre otros géneros?

-Es lo que me apasiona, es como mi línea de investigación, de exploración, también hay toda una búsqueda estética, de lenguaje, de metodología, de creación que tenemos, a estas alturas una metodología de cómo trabajamos los talleres, con la gente y luego cómo elaboramos ese material teatralmente con música, desde las emociones, de un trabajo muy corporal.

¿Cuánto tiempo les lleva materializar sus obras, considerando que tienen distintos formatos?

-Nosotros partimos el año 2015 con “Mi abuelo Horacio”. Es un trabajo largo porque tiene distintos momentos, distintas dificultades, cuando trabajas con gente es delicado, tienes que ser muy respetuoso, lo que aparece en un grupo lo profundizas en otro. En el fondo vas viajando, adentrándote en el mundo que estás tratando de desentrañar”.

¿Tienes previsto meterte con la contingencia, para abordar temas de la actualidad?

-Por supuesto, cuando hablamos de memoria hablamos de hoy también, no es arqueología, no es que estemos recuperando algo que ya no existe, recuperamos algo que existe hoy también porque estamos viviendo una seria vulneración de derechos en Chile. Este sigue siendo un Estado que vulnera derechos, sigue siendo un país que vulnera y violenta fuertemente los derechos de las personas. Entonces, la memoria crepita hoy, está, por eso es tan importante hacer el ejercicio porque uno dice bueno, no ha cambiado todo esto, siguen muchas cosas impunes, los poderosos siguen abusando de los desposeídos, los desposeídos siguen sin derechos y sin caminos para defenderse, en fin, los temas que proponen las obras son totalmente contingentes”.

“NOS QUEDAMOS SOLOS”

En ese aspecto Malucha Pinto va más allá y profundiza en ese contexto, señalando que la calidad de los debates que enfrenta la sociedad chilena hoy como el aborto, no más AFP, los niños vulnerados, “producen una indignación enorme que la vuelco en mi quehacer artístico”.

O sea, subraya, “incentivando a que la gente no sólo sufra, se queje y se enrabie sino que vote, se organice, se junte con otros porque el drama de este país es que hemos desaprendido algo que habíamos aprendido tan bien que era a juntarnos, a construir tejido social, que era salir a la calle juntos, que era salir a tomarte los terrenos juntos, a abordar el tema de la salud juntos, la educación”.

¿Cuál es el problema entonces?

– Yo diría que el mayor drama de este país es que nos quedamos solos, cada uno en su casa, encerrados en sus pequeñas familias nucleares sin ninguna noción de que vinimos a la tierra en bandadas, clanes, tribus y que es mucho más fácil, mucho más amoroso y mucho menos angustioso volver a agruparnos. Y agruparnos tiene muchos desafíos porque pasa porque lo mío no es lo más importante, hay un bien común, hay un nosotros, hay un esto lo voy a dejar de lado, esto es lo que necesitamos todos.

Añade que ha escuchado en los últimos días mucho sobre el cobre, sobre litio, las fallas de Enel por los cortes de energía, situaciones que en su opinión “vuelven a poner en el tapete qué es público, qué es privado, qué es de todos. Yo pertenezco a una generación muy antigua ya y son los mismos temas los que se escuchaban en mi casa en los años 60’ y 70’”.

“HAY UN SISTEMA QUE ESTÁ COLAPSANDO”

Bajo ese diagnóstico, ¿es suficiente o insuficiente lo que ha hecho la sociedad con sus marchas o luchas contra esos temas?

-La sensación que tengo es que estamos en un profundo y poderoso tiempo de cambios, en que los antiguos paradigmas se han roto. Si tú piensas, desde las familias, las mujeres, la organización, todo está buscando el modo de cómo nos volvemos a construir. Estamos en un momento de destrucción, es muy duro vivirlo, pero están ocurriendo muchas cosas, muchas cosas. Hay buenas noticias, hay intentos, experimentaciones sociales muy interesantes, pero uno no los ve porque no aparecen porque si no estás de algún modo vinculado a la gente que está intentando nuevas maneras de organizarnos, agruparnos, construirnos, descifrarnos, no sabes, no te enteras, porque para los medios de comunicación todo ese universo no existe.

Entonces, apunta, “qué hacemos ahora que las mujeres no están en las casas, cómo se construye familia, cómo se construye la pareja, desde las cosas más simples y elementales. Cómo hacemos con estos cabros abducidos por los computadores, no hay familias que los contengan, las familias dejaron de tener autoridad, contención, pero a la vez ahora hay más libertad, lo que pasa con el medioambiente es dramático. Estamos en momentos en que todo está moviéndose y el río al buscar el cauce va destruyendo hasta que logremos tomar el rumbo, hay un sistema que está colapsando, es un hecho”.

¿Y Chile va a poder encontrar ese cauce pronto, qué le falta?

-Yo creo que la pregunta es, qué me falta a mí, porque Chile es muy amplio y creo que todos tenemos que hacernos esa pregunta, porque siempre estamos mirando afuera, o a las autoridades horribles, o al vecino espantoso, o al marido asqueroso, mis hijos, etc. Creo que es el momento de que sin perder el afuera, preguntarse de verdad qué estoy entendiendo, haciendo, aportando, preparándome para el mundo en el que deseo vivir. ¿Tengo las habilidades para vivir en el mundo que sueño vivir? Si quiero mundo solidario, amoroso, comunitario, ¿estoy preparada para vivir eso?, cómo va mi respeto por el otro, cuando pasa algo en mi cuadra, estoy dispuesta a moverme desde mi comunidad hacia cosas nuevas”.

Malucha concluye su reflexión en que “quizá no le hemos tomado el peso a la trascendencia de este tiempo y desde ese lugar dónde estoy yo, cómo me estoy portando, cómo lo estoy haciendo, cómo está mi memoria, la de mis ancestros, creo que hay que expandir la conciencia personal y colectiva para que la humanidad haga el salto. Este es mi granito de arena y hay otros miles y un granito más otro granito hacemos la playa”.

Obra “Mi abuelo Horacio” revive la felicidad que opacó la dictadura

  • Ricardo Avalos

    Dictadura, un tema que le rinde ganancias al que quiera abrir la boca y figuración en los medios. Una tetita de nunca acabar.

  • Ricardo Fuenzalida

    esta mina esta atrapada en la dictadura , debe mirar hacia adelante ahora hay DDHH como el sename que esta activista no menciona… eso es extraño estan anclados en el pasado la gente esta aburrida de las viejitas con cartel …

  • Victor Rodriguez O.

    CHILE, EL PARAISO DEL ABUSO PRIVADO.

    Chile, el país del paraíso de las concesiones, la Patria que pierde soberanía en cada abuso de transnacionales que hacen negocio en las áreas más elementales para un pueblo, el agua, la luz, con el UNICO objetivo de aumentar SUS capitales , precarizando a trabajadores y poniendo en riesgo a abuelos y niños que mueren, que se ponen graves sin tener idea de que su exigencia de derechos se hace frente a un actor privado, extranjero, sin competencia, al que no le hacen ni cosquillas las investigaciones del gobierno. Porque esta realidad, anclada en la Constitución que ata las manos del Estado, no se va a extinguir ni hoy ni mañana y menos con los serviles y entreguistas congresistas…y yanaconas ARRENDADOS.

  • marcelo ripetty

    Y toda esta libertad (sarcasmo) y bienestar (mas sarcasmo) se lo debemos a 30 nanios de gobiernos zurdos. Cada dia la sociedad chilena ,se divide y destruye por si misma….excepto las clase alta-incluyendo a los politicos- protegida por el gobierno;a ellos no se les toca!!!

  • andres soto

    y dale con estos comunistas. quieren llevar a chile a ser la segunda venezuela aca se ve a navarro apoyando a maduro abiertamente. es patetito que chile retroceda a nivel de allende,como guillier o frente amplio https://www.youtube.com/watch?v=0OypPISK7aI&t=1s