Klinko: El movimiento de la mujer en trazos

La ilustradora visitó Chile para presentar su último trabajo llamado “Tintaviva”.

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Sensaciones del cuerpo de la mujer, la libertad y la experiencia de bailar, son parte de los trazos que Klinko representó en su libro “Tintaviva”, el ejemplar de 68 páginas que fue lanzado el ​29 de junio en nuestro país.

El libro, que mezcla las técnicas de tinta china, estilográfica y lápiz, tuvo un exitoso paso por las ciudades de Nueva York y Buenos Aires. Hoy “Tintaviva” puede ser encontrado en la librería Gatopez, con solo 200 exclusivas ediciones.

Durante cuatro años, la ilustradora y artista argentina, se encargó de plasmar en dibujos todas las sensaciones que le dejaban los movimientos de su cuerpo,  luego de terminar cada una de  las clases de bailes las que tomó durante 8 años. ¿El resultado? Un libro que evoca aquellas memorias íntimas y subconscientes de una mujer.

En conversación con La Nación la ilustradora abordó sus proyectos, trayectoria y su mirada sobre su nuevo trabajo “Tintaviva”.

 ¿Qué te motivó a realizar este proyecto?

– Trabajaba como ilustradora y resolvía encargos editoriales y de publicidad, pero necesitaba realizar algo más personal. Como en ese momento hacía danza contemporánea, me entusiasmé con la idea de volcar esa experiencia en el papel. ¡Era todo un desafío plasmar el movimiento del cuerpo y aquello que uno siente en un plano estático como es una simple hoja! Me embarqué en ese experimento, que terminó yendo mucho más allá del hecho de bailar. Fue un descubrimiento íntimo, atractivo. Después de 4 años de producción me dieron ganas de compartirlo y así surgió Tintaviva.

¿Qué significado tiene para ti?

– “Tintaviva” tiene un significado muy especial para mí. Fue darme licencia para crear y confiar en mi expresión, mis deseos, mi trabajo. Este libro fue como una llave para abrir nuevas puertas. Y en eso estoy, andando estos caminos y con nuevos proyectos bajo el brazo.

 ¿Qué fue lo más difícil al realizar “Tintaviva”?

– Por un lado, las autocríticas y miedos personales. ¿Qué es esto que relato y muestro?, me preguntaba una y otra vez. No sabía bien cómo responderlo pero intuía que era honesto. Y seguí para adelante. Por otro lado, el mundo editorial. Los libros de dibujos suelen clasificarse con etiquetas firmes. Pueden ser para un público infanto-juvenil, ser historietas o humor gráfico, un catálogo de un reconocido pintor o el libro álbum de un artista. En ese contexto, Tintaviva resultaba inclasificable. Varios editores me dijeron que les gustó la propuesta pero que no sabían cómo venderlo. Eso me motivo a la autogestión.

¿Proyectos a futuro?

– Siempre me gustó dibujar. Y a la vez, poner el cuerpo en movimiento: ya sea a través del baile, la gimnasia o el nado. “Tintaviva” surgió como una forma de hilvanar estos mundos.