El 95% ciento de las madres están de acuerdo con que se indique qué alimentos no son saludables

Este 27 de junio, la Ley de Etiquetados cumplió un año desde su promulgación.

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Este martes se cumplió un año desde la promulgación de la Ley de Etiquetados, contexto en que el Instituto de Nutrición y Tecnología de los Alimentos (INTA) de la Universidad de Chile lanzó los resultados preliminares de un estudio sobre la evaluación de esta medida. 

Según el INTA, el 95% de las madres de preescolares y adolescentes encuestados están de acuerdo con que el Ministerio de Salud indique cuáles son los alimentos no saludables.

En tanto, el 91% de las madres de preescolares y el 81% de los adolescentes asocian la presencia de logos en los alimentos con que sean poco saludables, especialmente si concentran mayor número de logos de advertencias.

Como explicó Camila Corvalán, jefa del Centro de Prevención de Obesidad y Enfermedades Crónicas (CEPOC) del INTA y quien encabeza la evaluación, el estudio realiza un seguimiento a casi 800 adolescentes y un poco más de 900 mamás de preescolares de la zona sur oriente de Santiago, quienes seguirán siendo monitoreados anualmente durante los próximos cinco años.

“Lo que esperamos ver es si cambian las percepciones y las actitudes de las personas”, expresó Corvalán. Pero no sólo esto, el equipo se adentrará también en el análisis de los alimentos mismos, “si se modificó el contenido nutricional, qué grupos se reformularon”, en más de 15 productos.

Al respecto, uno de las discusiones emergentes tiene que ver con el cambio del azúcar por endulzantes para evitar el disco pare respectivo. Como respuesta a este cambio, agregó la investigadora, “estamos codificando particularmente los endulzantes, vamos a mirar si aumenta su uso y ver qué efectos tienen en el ser humano”.

OTROS RESULTADOS

Ante la pregunta de en qué se fijan en primer lugar para comprar un nuevo alimento o bebestible, el porcentaje de madres de preescolares que declaran que el aspecto más importante es la presencia de logos o de información nutricional aumentó de 28% el 2016 a 35% el 2017.

En segundo lugar se encuentra la marca del producto, que disminuyó de un 34% en 2016 a un 30% en 2017. En tercer lugar se mantuvo el precio del alimento, que subió de un 23% a un 25% en el mismo periodo.

En contraste, entre los adolescentes no hubo cambios en los aspectos considerados para comprar un alimento, siendo la presencia de logo o la información nutricional el tercer aspecto a considerar (11%), luego del precio y la marca.

Cuando se consulta a las madres sobre cómo saben si un alimento es saludable, se observó que, después de la ley, el 26% lo sabe por la ausencia de logos, mientras que disminuyen otras fuentes de información del envase como son el listado de ingredientes (de 22% el 2016 a 11% el 2017), la presencia de mensajes de salud (de 18% el 2016 a 13% el 2017) o la imagen del envase (de 4% el 2016 a 1% el 2017).

Resultados similares se observan entre los adolescentes, de los cuales el 23 por ciento usa la ausencia de logo para definir si un alimento es saludable.